Basta con ir un día por una calle transitada, entrar en una cafetería o viajar en transporte público: allí dónde miremos, hay gente usando su teléfono móvil. Su utilidad ha crecido tanto en los últimos años que incluso ha ido en detrimento del uso de otros equipos como los ordenadores.

El auge de las aplicaciones móviles y la facilidad con la que podemos operar de manera instantánea desde nuestro teléfono ha evolucionado mucho en los últimos años. Por ejemplo, con la reciente llegada de Disney+, sólo necesitamos un smartphone o tablet para darnos de alta en el servicio y empezar a disfrutar en el mismo momento de su contenido en streaming. Un proceso que, en total, lleva pocos segundos.

Sin embargo, el crecimiento del uso del teléfono móvil conlleva también el crecimiento del almacenamiento de información más sensible y valiosa que, en caso de caer en malas manos, puede ser muy perjudicial para nosotros. Para ello, no sólo es necesario tener un robusto sistema de contraseñas que se lo pongan difícil a las personas que buscan sustraernos o acceder a estos datos. También es importantísimo tener un sistema de seguridad que proteja el teléfono tanto a nivel de software como de hardware.

Eso es lo que hace Samsung en sus dispositivos, de la mano de Samsung Knox, creando un contenedor seguro e infranqueable y cifrando y protegiendo los datos que se incluyen.

Aunque Samsung Knox nació en el mundo de los smartphones, a medida que ha ido avanzando el IoT y el despliegue de nuevas tecnologías como las redes 5G, es cada vez mayor el número de dispositivos conectados a Internet. Por este motivo, Samsung ya despliega Samsung Knox en más gamas de productos, como son las tablets, los wearables, televisores y otros dispositivos inteligentes.

Durante el proceso de arranque, si el dispositivo detecta un acceso no permitido, bloquea el espacio seguro del teléfono donde se almacena la información importante.

Al participar por completo en la fabricación y desarrollo de sus dispositivos, Samsung Knox implementa medidas de seguridad en toda su arquitectura, tanto de hardware como de software. Evitando, también, el acceso no autorizado al kernel y la modificación del código.

En caso de que el teléfono caiga en malas manos y para evitar que se vulneren las medidas de seguridad, durante el proceso de arranque si detecta algún acceso no permitido, bloquea el espacio seguro del teléfono, el llamado Trust Zone, manteniendo su información encriptada y fuera del acceso de otras personas.

Con todas sus medidas de seguridad, Samsung Knox ha recibido certificaciones de numerosos organismos de la materia en cada país del mundo, como el Centro Criptológico Nacional (CCN) en el caso de España.

Entre los últimos dispositivos que han recibido la certificación del CCN, se encuentra el teléfono Samsung Galaxy Note 10 y la tablet Galaxy Tab Active 2. Aunque estos han sido los últimos en recibir esta certificación, todos los dispositivos Samsung que se lanzan al mercado cumplen con los requisitos de seguridad exigidos.

Samsung Knox no se dirige únicamente al mundo empresarial. Cualquier usuario que tenga un dispositivo Samsung puede guardar su información de una manera segura.

En cuanto a su ámbito de actuación, puede parecer que Samsung Knox se dirige únicamente al empresarial, y aunque una gran parte de sus clientes son empresas, también está disponible para particulares. Al fin y al cabo, cada vez son más las personas que almacenan su información en el smartphone y necesitan las mejores herramientas de seguridad.

Según datos de la propia compañía, actualmente existen más de mil millones de usuarios en todo el mundo que protegen su información más valiosa con Samsung Knox.

Qué utilidades ofrece Samsung Knox

Los usuarios de dispositivos Samsung podrán mantener a salvo su información más valiosa en diferentes aplicaciones. La primera puede que sea una de las más importantes a día de hoy: el pago móvil.

Pagar con nuestros smartphones se ha vuelto algo imprescindible para muchas personas. Algunas aplicaciones bancarias permiten, a través de sus propias credenciales y con el uso del NFC, realizar pagos móviles. Sin embargo, este no es el proceso más seguro.

Samsung Pay y Samsung Pass son algunas de las aplicaciones que guardan tanto las contraseñas como los datos biométricos del usuario en una zona segura del dispositivo.

Samsung fue de las primeras empresas en presentar su sistema de pago móvil propio, Samsung Pay. Al ser una aplicación nativa del propio dispositivo, se pueden proteger de manera más avanzada nuestra información bancaria, securizando las credenciales de pago, algo vital en los tiempos que corren. El sistema de sistema de supervisión constante garantiza que tanto el cliente de Samsung Pay como el framework de pago y la información relacionada se ejecuten en un dominio aislado.

La segunda aplicación protegida por Samsung Knox es Samsung Pass, donde se quedan guardadas de manera segura todas las contraseñas y registros biométricos del usuario para que, cuando tenga que validar su identidad en algún servicio al que se encuentre suscrito, esa información del usuario quede guardada en un sitio a salvo.

La tercera aplicación de Samsung Knox es la llamada Carpeta Segura, una de las aplicaciones que llevan más tiempo dentro de Knox. Gracias a ella, el usuario puede “borrar” una carpeta de su pantalla de inicio e introducirla en la Carpeta Segura para que no pueda ser accesible por alguien ajeno al teléfono. Dentro de esta carpeta podremos almacenar cualquier archivo o imagen que deseemos, y solo será accesible si desbloqueamos una capa más de seguridad.

Si deseas saber cómo puedes usar Samsung Knox en tu dispositivo móvil, y mantener a salvo toda la información importante, puedes visitar su web.

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