Autor: Laura Priego

La probabilidad de que caiga un meteorito en la Tierra es tan baja que son contados los casos en los que se ha dado este hecho. Mucho menos probable es que caiga precisamente encima de una persona. Hasta ahora, no se conocía ninguna evidencia de alguien que hubiera fallecido por algo así, pero un equipo de investigadores ha demostrado que sí ocurrió.

La gran mayoría de las rocas provenientes del espacio se terminan desintegrando en la atmósfera terrestre cuando se dirigen hacia el planeta. Aunque, según datos de la NASA, al menos 822 de ellas tenían un tamaño lo suficientemente grande como para fragmentarse en la atmósfera y provocar una lluvia de escombros.

Los investigadores han encontrado pruebas de que, en agosto de 1888, según documentos recuperados de la Dirección General de Archivos Estatales de la Presidencia de la República de Turquía, un meteorito que se dirigía hacia la Tierra terminó impactando y matando a un hombre, según ha recogido ScienceAlert.

Sin embargo, el hallazgo, a pesar de que los documentos parezcan convincentes, es algo confuso debido a que no se ha logrado encontrar el fragmento de roca espacial que hipotéticamente mató a aquel hombre.

Los investigadores han encontrado 3 documentos diferentes, en formato de carta, que describen el suceso. En estas se menciona una bola de fuego que cruzó el cielo la noche del 22 de agosto. Después de esto, el meteorito, que se fragmentó en la atmósfera, cayó fragmentado sobre una pequeña aldea, lugar en el que se reportó la muerte de un hombre y una lesión grave en otro.

"Se trata del primer informe que declara que un impacto de meteorito mató a un hombre", han dicho los investigadores en un artículo.

Aún se están revisando y analizando los archivos para obtener más información sobre este curioso suceso. El motivo por el que no se habían descubierto con anterioridad recae en el hecho de que estos han sido digitalizados recientemente. Además, se encontraban en un idioma turco otomano, lo que hacía más difícil su traducción.

"Debido al hecho de que estos documentos provienen de fuentes oficiales del gobierno y están escritos por las autoridades locales, incluido el gran visir, no tenemos ninguna duda sobre su veracidad", han explicado los investigadores del descubrimiento que han publicado su trabajo en la revista Meteoritics & Planetary Science.

Se cree que existe más información que puede ser de especial interés para la ciencia en los archivos que aún no han sido examinados. Los investigadores han señalado la falta de trabajo sobre documentos históricos que se encuentran en otros idiomas fuera del inglés.

"Para superar semejante dificultad, una gran cantidad de trabajo y colaboraciones interdisciplinarias con historiadores, bibliotecarios y traductores es una obligación", han concluido.

Este artículo fue publicado originalmente en Business Insider