Los Pixel de alta gama presentados en 2021 tendrán procesadores diseñados por Google, según informa el medio estadounidense Axios. Hasta ahora, la empresa norteamericana había empleado componentes de Qualcomm, el fabricante de SoCs para smartphones más popular del mundo.

Internamente, este nuevo chip se conoce como Whitechapel, está siendo desarrollado junto a Samsung y se fabricará en un proceso de 5 nanómetros. En su interior, además de una CPU de ocho núcleos basada en los diseños de ARM, se incorporará una serie de elementos que permitirán mejorar las capacidades de Google Assistant y acelerar las tecnologías de machine-learning desarrolladas por Google.

Los modelos más recientes de la familia Pixel (Pixel 4 y Pixel 4 XL), además de incorporar un SoC Qualcomm, cuentan con el Pixel Neural Core, una especie de coprocesador diseñado íntegramente por Google. Este se encarga de enriquecer las imágenes capturadas por la cámara, interviene en el sistema de reconocimiento de voz y acelera ciertas tareas relacionados con la inteligencia artificial. Los procesos principales del sistema, no obstante, recaen sobre el chip de Qualcomm, que integra en su interior elementos principales como la CPU, la GPU o el módem.

Con Whitechapel, el objetivo de Google es ir un paso más allá. Este chip unificará en un mismo silicio los elementos fundamentales (como la CPU o la GPU) y las unidades de procesamiento adicional (como el Pixel Neural Core), por lo que Google podrá prescindir de Qualcomm, tener un mayor control sobre la producción e incorporar elementos exclusivos que habiliten prestaciones únicas.

Google no es la primera empresa que emprende este camino. En la actualidad, las compañías líderes del sector (Samsung, Apple y Huawei) diseñan los microprocesadores de todos sus dispositivos de alta gama. Esto les permite tener un mayor control, diferenciarse de la competencia mediante elementos de hardware propios e integrar con mayor acierto el hardware y el software de sus productos.

En el futuro, los SoCs diseñados por Google también podrían emplearse en los Chromebooks de la compañía, aunque la primera parada, según recoge Axios, son los teléfonos Pixel.