Con una elevación de 8.848 metros sobre el nivel del mar, el monte Everest es la montaña más alta de la Tierra y, próximamente, también será el punto más alto de la corteza terrestre sobre el cual poder tener conexión a redes 5G.

En una colaboración entre los principales operadores de telefonía chinas, con China Mobile a la cabeza, las empresas ya trabajan en el despliegue de dicha conectividad en la popular zona de la cordillera del Himalaya, según ha ido informando la propia operadora a través de la red social Weibo. Desde el pasado día 19 de abril, la base situada a los 5.300 metros ya se encuentra operativa, esperando alcanzar los 6.500 metros el próximo día 25 de abril.

En total, serán cinco bases con conectividad 5G standalone (SA) y non-standalone (NSA) las que estarán disponibles finalmente, algo que será propiciado el equipamiento de Huawei, que será el utilizado para ofrecer dicha capacidad de conexión. Una vez completado el proceso, la cobertura alcanzará hasta la cumbre misma del Everest, marcando un nuevo hito para una tecnología que, después de muchos años de trabajo, se encuentra ahora más presente que nunca.

Una operación compleja

Estación 5G en el Everest

Llevar la última conectividad del momento a la cima más alta de la Tierra no es tarea fácil, sin embargo. Según China Mobile, es el proceso más complicado al que se ha enfrentando la empresa después de hacer posible la conexión en el mismo lugar en 2007 durante el paso de la llama olímpica, que por aquel entonces iba camino de Pekín. Aseguran que las estaciones 5G son más complejas, el volumen de construcción es mayor y hay mayores requisitos de operación en el entorno, como las áreas restringidas pertenecientes a la Reserva Natural Nacional.

Para completar la tarea, hasta allí se ha desplazado un equipo de 150 personas, encargados de instalar las 8 toneladas de material enviadas. La operadora ha compartido en la citada red social varios vídeos mostrando el transporte de estas estaciones de 5G a lomos de yaks, montaña arriba.

Desde la empresa han asegurado que no se dañará el entorno ecológico natural de la zona, una de las más emblemáticas del mundo, garantizando que no se excave ni se destruya en el área central.