– Ene 27, 2020, 8:01 (CET)

El primer tren solar del mundo es más viejo que tú

El sol lleva con nosotros toda la vida y es imprescindible para la existencia de plantas y animales. Sin embargo, convertir su energía en electricidad es algo muy reciente y todavía no hemos alcanzado su máxima explotación. Con todo, cada vez es más frecuente contar con granjas solares que aprovechan la luz solar, y las placas solares actuales aprovechan mejor esa energía que las de años atrás. Incluso es posible mover ferrocarriles sólo con energía solar.

Mover un tren de 100 pasajeros requiere mucha energía. En 1949, el ferrocarril de Byron Bay, Australia, necesitaba dos motores diésel para recorrer los 3 kilómetros de vía que conectaba la ciudad de Byron Bay con su distrito de North Beach. Pero desde 2017, esta “antigualla” funciona con baterías y paneles solares que generan hasta 6,6 kW. Un tren de más de 70 años que funciona con energía solar y que, además, es el primer tren solar del mundo.

Que los trenes actuales empleen energía eléctrica para funcionar es algo extendido en prácticamente todo el mundo, salvo excepciones por motivos de preservación histórica o limitaciones en zonas concretas. Pero de dónde viene esa energía eléctrica no tiene una única respuesta. Que un tren utilice energía solar como única fuente para moverse y que la genere la propia máquina sí es pionero, y el honor lo tiene el ferrocarril de Byron Bay en el estado de Nueva Gales del Sur, Australia.

Los responsables de tal hazaña son la empresa North Byron Resort, que no sólo restauró el tren de clase 660 y sus respectivos vagones de 1949, también repararon los tres kilómetros de vía y un puente por el que cruza la línea que une las estaciones de North Beach y Byron Beach. El proyecto costó 300.000 dólares por kilómetro y se gestó entre mayo de 2016 y abril de 2017.

Objetivo cumplido: con solamente energía solar, el clásico tren de Byron Bay realiza un viaje de poco más de 3 kilómetros que se realiza en unos 10 minutos por paisajes arbolados y la ciudad alrededor. En sus primeros 19 días de servicio, se inauguró el 16 de diciembre de 2017, transportó 10.000 pasajeros. Y en enero de 2019 la cifra ya era de 100.000 pasajeros. Y si quieres formar parte de los afortunados en viajar en el primer tren solar del mundo, el viaje tan sólo te costará 4 dólares u 8 si quieres comprar el billete de ida y vuelta.

Una pregunta frecuente es, ¿qué ocurre en los días de lluvia? Cuando no haga sol suficiente para cargar las baterías del tren, cuenta con una batería complementaria de 77 kWh que puede cargarse con energía de fuentes externas. Y si no queda más remedio, en situaciones de mal tiempo o problemas eléctricos, el tren cuenta con un motor diésel como último recurso.

Otra particularidad de este tren de más de 70 años es que, aunque por fuera mantenga su aspecto clásico de finales de los 40 del siglo pasado, y también mantenga ese aire vintage en su interior, cuenta con las comodidades y mejoras del siglo XXI para que puedan subir sillas de ruedas con o sin motor.

Si quieres conocer la historia del tren original que recorría la línea de Byron Bay puedes acceder a su página web, donde también es posible ver su tabla de horarios y recrearte con sus fotografías del tren ya restaurado y en funcionamiento.

El tren solar de la India

Es posible que en la India que no estén de acuerdo con la afirmación que encabeza este artículo y es que en el verano de 2017, unos meses antes de la inauguración del ferrocarril solar de Byron Bay, los Ferrocarriles Indios inauguraban su primera línea solar en la estación de Safdarjung, en Delhi.

Este tren, con 16 paneles solares repartidos en seis vagones, produce 300 Wp (Watt pico). Además, cuenta con una batería de apoyo que permite mover el tren indio durante al menos 72 horas. Sin embargo, el vehículo emplea la tecnología DEMU, acrónimo en inglés de Unidad Múltiple Diésel Eléctrica, por lo que no podemos considerarlo 100% solar como sí ocurre con el tren australiano.

Sea o no el primer solar del mundo, los Ferrocarriles Indios han sido ambiciosos, y tras ese primer tren de 2017, en el verano de 2019 anunciaron su propósito de ser el primer operador de ferrocarriles del mundo 100% verdes en los próximos diez años. Y es que los Ferrocarriles Indios son el principal consumidor de energía eléctrica de la India.

Este plan implica, entre otras cosas, que su propósito de alcanzar 1 GW de generación de energía solar al año se amplíe hasta los 5 GW de capacidad hacia 2025. Por el momento, las instalaciones de Ferrocarriles Indios permiten generar 88 MW a partir de energía solar y 103 MW mediante energía eólica.

El tren solar de Reino Unido

Tenemos el primer tren solar del mundo en Australia y la primera línea de tren solar del mundo en la India. Pero esto no acaba aquí, pues según el diario inglés The Independent, a finales de verano de 2019 se inauguraba en Reino Unido “la primera línea de ferrocarril solar del mundo“. ¿En qué quedamos?

En esta ocasión, los más de 100 paneles solares no van integrados en los vagones ni en el propio tren sino en los aledaños de las vías por las que pasa esta línea de ferrocarril. El objetivo es que esta línea se desentienda de la red eléctrica inglesa y emplee únicamente la energía generada en sus propias granjas solares.

El proyecto se conoce como Riding Sunbeams y podemos saber más sobre él en su página web oficial. La iniciativa surge de la colaboración entre las asociaciones sin ánimo de lucro 10:10 Climate Action (ahora llamada Possible) y Community Energy South y la empresa ferroviaria Network Rail, gestora de estas infraestructuras. Además, cuenta también con la ayuda de la Universidad de Birmingham para estudiar el proyecto de cara a futuras iniciativas por el estilo.

Dejando a un lado la controversia de cuál es el primer tren solar del mundo, estos tres ejemplos dan cuenta del futuro que nos espera y de cómo energías limpias como la solar pueden ayudarnos a disfrutar de algo tan importante en la actualidad como el transporte público y evitar así el uso de fuentes de energía contaminantes.