Oscar
– Ene 15, 2020, 12:02 (CET)

Las grandes ausentes de los Oscar 2020

Las nominaciones al premio Oscar fueron anunciadas dejando a su paso varias decepciones y ausencias notorias.

Las nominaciones de los premios de la Academia resultaron tan predecibles, como levemente decepcionantes: a pesar de abrir la puerta a varios géneros, que por lo general suelen estar limitados o se ignoran durante la temporada de premios, varias de las películas más interesantes del año pasado fueron las grandes ausentes en las listas de nominados.

Y mientras apuestas seguras como The Irishman de Scorsese y Once Upon a Time in Hollywood de Tarantino cumplían todas las predicciones, producciones como Uncut Gems de los hermanos Safdie — y que recibió un cúmulo de estupendas críticas durante los últimos meses — no recibió una sola nominación en las grandes categorías.

¿Por qué resultan rechazadas algunas películas entre los votantes de la Academia? Hagamos un repaso de las principales ausencias en las listas.

Uncut Gems (hermanos Safdie) y la dureza de la realidad

¿Qué afectó a una posible nominación a mejor película y mejor actor principal para una de las películas más interesantes del año pasado? La academia no la ignoró y, además, pasó por alto que Adam Sandler había hecho un buen recorrido durante la temporada de premios, llegando a conseguir varias nominaciones entre los premios más importantes.

Se rumorea que quizás pudo afectarle su fecha de lanzamiento (diciembre 2020), siendo que esta ha sido una de las temporadas de premios más cortas de la última década. Aún así, el tono lúgubre, pesimista y realista de su argumento, quizás fue demasiado para los miembros de la Academia, luego de encumbrar a la polémica Joker con once nominaciones.

The Farewell de Lúlu Wang: la historia de las pequeñas grandes cosas

Resulta desconcertante que un drama extraordinario, lleno de actuaciones intuitivas y sensibles, no estuviera incluida en el cuadro de al menos las nominaciones a mejores actores y actrices. The Farawell destacó durante el año 2019 por su combinación melancólica de drama y poética del desarraigo, pero por algún motivo no llamó la atención de los gremios de votantes de la Academia.

Incluso la ganadora del Globo de Oro, Awkwafina, también fue ignorada a pesar que varios medios especializados, incluyeron su sensible actuación como una de las mejores del año.

The Last Black Man in San Francisco de Joe Talbot: la voz de la conciencia

La gran ganadora del Sundance Film Festival — en la que destacó por su guion y elenco coral — no solo fue ignorada por los premios de la Academia, sino por el resto de los grandes premios de la temporada.

Con aire experimental, profundamente humano y singular, la dirección de Talbot merecía una nominación en un año en que la noción sobre la naturaleza humana y sus grandes preguntas existenciales, vuelve a estar en la palestra de los premios más importantes. También fue ignorada la magistral actuación de Jonathan Majors, asombroso en un papel contenido, duro y asombrosamente humano.

Diane de Kent Jones: la bondad anónima y misteriosa

La película fue todo un éxito en el Festival de cine de Tribeca 2019 y también, entre las nominaciones al premio Independent Spirit Film, que incluyeron una nominación a mejor Actriz para Mary Kay Place.

Pero al parecer, el tono íntimo, pausado y dolorosamente humano de este drama interesante que analiza el hecho del bien contemporáneo, no fue suficiente para obtener el reconocimiento de la Academia.

Hustlers de Lorene Scafaria: un drama recio de mujeres recias

Otra película dirigida por una mujer que no sólo fue ignorada por el Oscar: su extraordinario elenco, en la que destaca la sólida y sorprendente actuación de Jennifer Lopez, fue ignorada y además desairada al no recibir una sola nominación, no obstante, de hacer un buen recorrido durante la temporada de premios.

A pesar que López obtuvo nominaciones en los Golden Globes, Critics Choice Awards y Screen Actors Guild Awards, la actriz fue desairada por los votantes de los Oscar, lo cual es otra de las grandes críticas en una edición que ya comienza a señalarse como “So white”.

Robert Jewell de Clint Eastwood y los grandes dilemas norteamericanos

Rodeada de polémica y sobre todo, atacada por su tono duro y crítico a la sociedad estadounidense, la película del veterano director no recibió una sola nominación en las listas del premio Oscar y apenas resaltó en la temporada de premios. Eso, a pesar de su extraordinaria cinematografía y una dirección sobria e inteligente y sobre todo, la capacidad de Eastwood para captar el ánimo norteamericano sobre todo tipo de temas controvertidos.

Booksmart de Olivia Wilde: la nueva generación en el mundo del cine

No solo fue ignorada: a Booksmart se le desdeñó en la categoría de “películas para chicas” cuando en realidad es una comedia llamada a convertirse en un clásico instantáneo. Otro de los grandes desaires de la Academia a producciones dirigidas y protagonizadas por mujeres, deja claro que este fue el año en que los gremios de votantes no sólo pasaron por alto una percepción novedosa del cine desde su origen sino también, su valor a largo plazo.

Lo más probable es que el estilo rompedor, inteligente y audaz de Booksmart sobreviva al olvido, a pesar del desdén de la Academia.

Midsommar de Ari Aster y el desdén al cine de género

Midsommar (2019), una de las cintas revelación de este año.

No es la primera vez que Aster resulta ignorado en los grandes premios de temporada: su magnífica opera prima Hereditary no solo fue ignorada por completo en la temporada de premios del 2017 sino que la extraordinaria actuación de Toni Colette, no se incluyó en ninguna de las listas de nominadas.

Resulta sorprendente que Midsommar no recibiera al menos una mención en el rubro de fotografía o cinematografía, pero al parecer, la Academia continúa ignorando siempre que puede no sólo al cine de género sino en específico, al de terror.

Us de Jordan Peele: doblemente olvidada

No solo se trató de uno de los guiones más audaces del año, sino que Lupita Nyong’o logró una asombrosa actuación que debió merecerle una nominación como mejor actriz. No obstante, la Academia ignoró ambas cosas y dejó claro que a pesar de la lenta evolución en algunos rubros y nominaciones, todavía no está abierta a obras de autor de considerable envergadura. O al menos, este año no lo está.

Portrait of a Lady on Fire de Celine Sciamma: puro poder femenino

Otra de las grandes películas dirigidas por mujeres olvidadas por completo por la Academia, aunque en realidad, más que “olvido” la película de Sciamma (aclamada en varios escenarios y listas especializadas como una de las mejores del año), es mucho más que una pequeña curiosidad cinematográfica.

Con un guion poderoso y una puesta en escena impecable, la película debió traspasar los límites del cine “extranjero” para ser celebrada en los grandes escenarios. Pero por ahora, deberá conformarse con su cualidad de pequeña curiosidad cinematográfica.

The Nightingale de Jennifer Kent: el miedo a lo visceral

Considerada una de las películas más pertubadoras del 2019 y sobre todo, uno de los guiones más sólidos del año, resulta insólito la forma en que la película de Kent fue ignorada en todos los escenarios y listas de premios.

Aún resulta más lamentable que la actriz Aisling Franciosi no recibiera una sola nominación luego de interpretar a una mujer en busca de venganza luego del asesinato brutal de su esposo e hijo. La cámara de Kent sigue obsesivamente la tragedia del personaje y es el rostro de Franciosi el que aparece en pantalla, como una imagen desgarradora y dura del miedo y la devastación moral.

A Hidden Life de Terrence Malick: una belleza discreta

Se esperaba que el regreso a la pantalla grande del director Terrence Malick tuviera un recorrido más prolífico por la temporada de premios, pero al parecer el drama histórico de fuerte contenido político no solo no asombró, sino que tampoco levantó el mínimo interés en los votantes de la Academia.

Con uno de los guiones más curiosos y extraños del año, la película no logró cautivar a los miembros de los gremios de la meca del cine a pesar su de temprano triunfo en Cannes y fue ignorada prácticamente desde su estreno.

The Lighthouse de Robert Eggers: la belleza de lo terrorífico

Aunque ya no resulta una sorpresa que la Academia desdeñe a películas del género de terror, si sorprendió la ausencia de Willem Dafoe y Robert Pattinson entre las nominaciones a mejor actor principal y de reparto, respectivamente, y quizás una como director para Eggers.

No obstante, este extrañísimo thriller de horror fue desdeñado quizás por su guion angustioso y por momentos incompresible y su durísima versión sobre la mitología del miedo que el director plasmó en pantalla.

Dolemite Is My Name de Craig Brewer: puerta abierta al olvido

La película tenía todo para formar parte de las grandes nominadas de la noche: un guion bien estructurado, una puesta en escena brillante y, sobre todo, el regreso de Eddie Murphy a la actuación, un fenómeno que los votantes de la Academia suelen apreciar especialmente.

Pero nada de eso fue suficiente, como para que la película tuviera mayor relevancia en la lista de las categorías más importantes. Para Eddie Murphy se trata de otra oportunidad perdida para devolver brillo a su carrera, y para Brewer la posibilidad de elaborar una nueva versión sobre el cine de autor con un toque excéntrico, tan poco usual en la pantalla grande y chica.

Rocketman de Dexter Fletcher: una gran canción sin audiencia

Taron Egerton as Elton John in Rocketman from Paramount Pictures.

Hace dos años, Bohemian Rhapsody de Bryan Singer recibió críticas mixtas y, aun así, fue favorecida por las nominaciones más importantes, de la cual obtuvo la de mejor actor principal para Rami Malek por su interpretación como Freddie Mercury.

Dexter Fletcher aspiraba a repetir la hazaña con el extraordinario biopic de Elton John, que tenía todo no sólo para deslumbrar a los votantes sino también, para alcanzar un sitial de honor entre los grandes musicales de la última década. No ocurrió ni lo uno ni lo otro: la película fue desdeñada de forma bastante notoria en los votantes de la Academia, a pesar que Taron Eggerton se alzó con el Globo de Oro a mejor actor el cinco de enero pasado. ¿Influiría la despreocupada manera en que Dexter mostró la orientación sexual del cantante?

Judy de Rupert Goold: en la soledad del escenario

Otro gran biopic que se quedó sin nominaciones, más allá de una para su actriz principal Renée Zellweger por su extraordinaria caracterización de la cantante Judy Garland. Pero a pesar de eso, es notorio que la película no solo no sorprendió, sino que además fue ignorada en medio de un año en que la oferta de grandes biografías cinematográficas fue escasa, cuando no directamente limitada.

Atlantics de Mati Diop: una caída a mitad del camino

La película hizo historia en el Festival de Cine de Cannes del año pasado al convertirse en el primer film dirigido por una mujer africana en entrar en competencia en el certamen. La película ganó finalmente el premio Gran Prix y aumentó sus posibilidades de ser considerada en la temporada de premios gracias al apoyo y patrocinio de Netflix.

Pero al final, todos los esfuerzos fueron insuficientes y la película se convirtió en una maravillosa curiosidad que no llegó a despertar el interés de los votantes en la temporada de premios. Una oportunidad perdida para celebrar un nuevo tipo de cine y sobre todo, una de las películas más inteligentes del año pasado.

A pesar que el premio Oscar de la Academia dio algunos pasos importantes para ampliar su base de votantes y la diversidad de los miembros que la integran, todavía es evidente que el conservadurismo continúa siendo moneda común entre los votantes. Desde la lamentable falta de diversidad entre los nominados en diferentes categorías, hasta el hecho que películas de temas controvertidos fueran excluidos de las principales nominaciones, es evidente que la meca del cine necesita renovar su parámetro hacia un nuevo tipo de cine y sobre todo, una nueva forma de comprender el lenguaje cinematográfico.