– Ene 27, 2020, 7:02 (CET)

Así es como tu cerebro procesa las ‘recompensas’

El cerebro procesa las recompensas de forma diferente, sobre todo aquellas relacionadas con el sexo, el dinero y la comida.

Comida, el sexo y el dinero son tres necesidades. Cuando tenemos hambre y obtenemos alimento, nuestro cerebro lo procesa como una recompensa principal. Y aunque parezca increíble, las imágenes eróticas también lo son, puesto que el apareamiento es esencial para la subsistencia de la especie.

Pero el dinero, que nos integra y nos permite sobrevivir dentro de la sociedad, es una recompensa secundaria porque es una creación humana. Realmente no es algo intrínseco en nuestra naturaleza.

Cada vez que debemos tomar decisiones, nuestro cerebro debe evaluar el beneficio potencial que podría traernos cada una de ellas, es decir, el tamaño de la recompensa por determinada acción.

Para ello, el cerebro cuenta con una serie de estructuras que intervienen en el proceso, entre las cuales se encuentran los ganglios basales. Estos constituyen un grupo de núcleos de materias gris ubicados en la base del prosencéfalo, e inicialmente se conocían por su implicación en la función motora y reguladora.

Y a pesar de que se sabe que interviene en este proceso, la ciencia aún no tenía claro cómo reaccionaban los ganglios basales ante diferentes tipos de recompensas. Hasta que un equipo de investigadores de la Universidad HSE, Skoltech y la Universidad de Toronto decidieron indagar en este tema. Sus hallazgos se publican en la revista Brain Imaging and Behavior.

Recompensas que favorecen diferentes partes del cerebro

Los investigadores consultaron y extrajeron datos de 5,551 individuos que participaron en 190 estudios de resonancia magnética funcional (fMRI, por sus siglas en inglés) con el fin de observar la actividad de las diferentes áreas del cerebro como respuesta a la información sobre tres tipos de recompensa: comida, sexo o dinero.

Y en efecto, observaron que todos los tipos de recompensa se dedicaron a los núcleos de los ganglios basales, pero cada uno de manera diferente. Según la explicación de Marie Arsalidou, profesora asistente de la Escuela de Psicología de la Universidad HSE, las recompensas alimentarias se visualizan en el hemisferio izquierdo del cerebro, mientras que las eróticas favorecen el el globo pálido lateral derecho y el cuerpo caudado izquierdo. Por su parte, las recompensas monetarias se procesan en los ganglios basales bilateralmente, incluida su parte más anterior, el núcleo accumbens.

Así pues el equipo tomó todos los datos generados de su revisión y elaboró un modelo de procesamiento de recompensas común a través de los ganglios basales, así como modelos separados para las recompensas sexuales, alimenticias y monetarias.

Y aunque suena a un hallazgo no tan importante, en realidad tiene impacto en la comprensión de los mecanismos biológicos detrás de la toma de decisiones en los seres humanos, por muy simples que sean.

Referencia: Basal ganglia lateralization in different types of reward.

Este artículo fue publicado originalmente en Tekcrispy