Los cíclidos (Cichlidae) son una familia de peces, normalmente de agua dulce, que agrupa más de 1.300 especies, algunas de ellas comunes en los acuarios. Esta familia es muy estudiada por los científicos por la rapidez con la que evolucionan sus especies.

Ahora, un estudio del St John’s College de la Universidad de Cambridge ha revelado que su proceso de evolución podría estar marcado por errores en los rituales de apareamiento de las hembras, que son las que eligen a su pareja. El trabajo se ha publicado esta semana en la revista Nature Communications. El grupo estudió 2.000 peces y analizó el ADN de más de 400 provenientes del lago Mweru en África central.

“Normalmente las especies tardan al menos un millón de años en evolucionar, pero aquí encontramos más de 40 nuevas especies en menos de uno”, explica a SINC Joana Meier, investigadora del St John’s College y autora principal del estudio.

Cuando los examinaron en el laboratorio descubrieron que, en condiciones de baja visibilidad, las hembras no eran capaces de reconocer la coloración característica de los machos de su propia especie y se apareaban con otra distinta.

Híbridos genéticos

Según la bióloga, “cuando se formó el lago Mweru, se combinaron linajes de cíclidos del río Congo y del Zambeze y se aparearon entre sí. Esto pudo deberse a que el agua estaba muy turbia y no podían ver los colores correctamente, por lo que las hembras no estaban siendo tan exigentes a la hora de seleccionar un compañero en su nuevo entorno”.

De esta forma, se produjeron crías muy diversas que combinaban rasgos genéticos de ambas especies parentales.

“Es como un Lego. Si se combinan los ladrillos de lego de un helicóptero y un tractor, se pueden hacer muchos vehículos nuevos. Esto es básicamente lo que ocurrió aquí. Dos especies combinaron sus genes (ladrillos) y la selección podría entonces actuar sobre esta gran diversidad y seleccionar a aquellos individuos que son mejores comiendo un recurso alimenticio específico o viviendo en un hábitat específico”, aclara.

De esta forma, el estudio demuestra que la hibridación o cruce entre especies genera una gran variedad genética que acelera la evolución de estas.

Este artículo fue publicado originalmente en Agencia Sinc