Telefónica anunció que su nueva estrategia de negocios se enfocará en 4 territorios: España, Alemania, Reino Unido y Brasil, descartando al resto de filiales presentes en Hispanoamérica. El primer paso será unificar sus operaciones en la región con el objetivo de abrirse a la participación se otros socios, formar alianzas o incluso escuchar ofertas de compra. José María Álvarez-Pallete, presidente ejecutivo de la compañía, confirmó el movimiento a través de un comunicado, reconociendo las dificultades que han tenido para despegar en el mencionado territorio:

Nuestras operaciones en Hispanoamérica eran hasta hace unos años el motor de crecimiento de la compañía. Sin embargo, las condiciones particulares en estos mercados han impactado en la evolución de nuestros negocios, mermando su contribución en los últimos años por distintos motivos (entorno macro y regulatorio, mayor presión competitiva, una escala insuficiente o la volatilidad de las divisas), a pesar de los enormes esfuerzos de los equipos locales, que siempre han mostrado un fuerte compromiso.

El directivo mencionó que, debido a la situación anterior, se decidió que las operaciones en Latinoamérica se gestionarán como una unidad autónoma con un equipo dedicado, y agregó: "Con este paso, ponemos en marcha la revisión de nuestro portafolio de activos en Hispanoamérica con el doble objetivo de modular nuestra exposición a la región, al tiempo que se crean las condiciones para maximizar su valor, tanto vía crecimiento, como consolidación y posibles operaciones corporativas."

El futuro de Telefónica en Hispanoamérica ha estado en el aire desde hace algunos años. Apenas en enero del presente año, la empresa de telecomunicaciones vendió su participación —60%— en las filiales de Guatemala y El Salvador a América Móvil, uno de sus principales competidores en la región. La transacción alcanzó los 648 millones de dólares (570 millones de euros).

En lo que se refiere a Telefónica Movistar, la filial de México, desde hace un par de años han surgido rumores sobre su posible partida. Telcel, que pertenece a América Móvil de Carlos Slim, mantiene su dominio el país azteca, mientras que AT&T sigue intentando consolidarse. Según la información de El Confidencial, la idea de Telefónica era deshacerse de su posición en México, incluso mencionando a Cerberus y Advent como posibles compradores. Con el reciente anuncio de Álvarez-Pallete, el futuro de la operadora en Hispanoamérica es incierto.

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