– Nov 8, 2019, 8:02 (CET)

Los sabores de Ubuntu de ayer y hoy

Al ser de código abierto, Linux permite crear tantas variantes como desees. Y la popularidad de Ubuntu hace que disponga de varios sabores a elegir. Recordamos los principales.

Un sistema operativo es como un puzle. Aunque lo vemos como un todo, consta de varias piezas como es el núcleo o kernel, los controladores y drivers, los servicios y librerías, las aplicaciones, la interfaz de usuario… En sistemas operativos como Windows o macOS pasa más desapercibido para el usuario medio, pero cuando hablamos de Linux toma más relevancia debido a su naturaleza de ser un sistema operativo de código abierto.

Simplificando, Linux como tal es el núcleo del sistema operativo. A su alrededor, programadores de todo el mundo, algunos de manera desinteresada y otros como parte de su trabajo, han ido creando escritorios, gestores de ventanas, aplicaciones, librerías y todo el software que funciona a partir del núcleo y que, todos juntos, conforman lo que llamamos sistema operativo Linux.

El árbol genealógico de Linux es tan variado y consta de tantos miembros debido a que cada elemento del sistema Linux puede ser replicado, adaptado, mejorado y cambiado para dar pie a un software nuevo. Y las distribuciones Linux más populares han dado pie a otras variantes y, además, distintas versiones de la misma versión.

Una de las distribuciones más populares es Ubuntu, con sus adeptos y sus detractores. Respaldada por la compañía Canonical, se nutre del trabajo de programadores a sueldo y de otros que trabajan de manera desinteresada, y en sus poco más de 15 años de vida, Ubuntu como tal ha generado varias versiones con distintos escritorios o para diferentes tipos de usuarios. Algunas han sido abandonadas y otras siguen desarrollándose. Repasamos las principales.

Ubuntu

Curiosamente, Ubuntu Linux nace en 2004 con su primera versión, numerada como 4.10 debido al año y el mes de lanzamiento. Ubuntu se basa en el código de Debian, una de las distribuciones Linux más veteranas y que, a su vez, ha generado decenas de distros distintas. Con los años, Ubuntu se ha visto influenciada por Debian y viceversa, en ambos casos con el fin de ofrecer un Linux fácil de usar por cualquiera.

Entre las particularidades de Ubuntu, se actualiza dos veces al año, en abril y en octubre aproximadamente. Desconozco si este calendario de desarrollo se inspiró en macOS, sistema operativo que desde 2001 se viene actualizando una vez al año.

Además, también comparte con el software de Apple el uso de un nombre en código público, algo que suele usarse en privado durante su desarrollo. Mientras que Apple empleó durante años nombres de felinos y ahora elementos geográficos, Ubuntu combina el uso de un adjetivo con el nombre de un animal, en principio, respetando el orden alfabético.

Por lo demás, Ubuntu siempre ha destacado por su escritorio, su propia tienda de aplicaciones, un buen surtido de apps para todo tipo de tareas, actualizaciones automáticas y fáciles de instalar y aunque durante años empleó el escritorio GNOME, hoy en día emplea una interfaz propia llamada Unity. También cuenta con su propio servicio de almacenamiento en la nube, Ubuntu One, entre otras aplicaciones propias.

Kubuntu

Aunque en la variedad está el gusto, debido a esto, en el entorno Linux surgen de vez en cuando polémicas o debates sobre qué opción es la mejor en un mismo desarrollo. En el caso de Ubuntu, uno de los primeros debates surgió sobre el uso de GNOME como escritorio por defecto.

¿La solución? Desde 2005 se lanza en paralelo a Ubuntu, en concreto desde su segunda versión numerada 5.04, una variante llamada Kubuntu que en vez de GNOME emplea KDE, otro de los escritorios más populares y que cuenta con sus propias herramientas y aplicaciones como suite ofimática, herramientas de diseño y retoque fotográfico, etc.

Kubuntu sigue actualizándose hoy en día, pero sin el apoyo directo de Canonical. En su lugar, la comunidad linuxera se encarga de ello, y especialmente de colectivos que apoyan KDE.

Xubuntu

Como no hay dos sin tres, en el debate sobre qué escritorio emplear por defecto en Ubuntu Linux surge un tercer contrincante, Xfce, un escritorio que a diferencia de GNOME o KDE ofrece un mejor rendimiento en equipos con bajos recursos, ya que consume menos memoria y es más sencillo.

Junto a la tercera versión de Ubuntu Linux, numerada 5.10, además de Kubuntu también se publicará Xubuntu, y así hasta nuestros días. Al igual que Kubuntu, no tiene el apoyo directo de Canonical, pero Xubuntu cuenta con su propio sitio web y equipo de desarrollo que adapta la imagen original de Ubuntu cambiando el escritorio y alguna que otra aplicación.

Edubuntu

Aparquemos por un momento el debate de cuál es el mejor escritorio para Linux. Junto al nuevo lanzamiento de Xubuntu, en 2005 también apareció un nuevo sabor de Ubuntu, pero en esta ocasión la variante no se basaba en el escritorio sino en las aplicaciones instaladas por defecto.

Como su nombre indica, Edubuntu es una distribución pensada para uso académico y educativo, más concretamente para usuarios de entre 6 y 18 años. Para ello, a las apps de Ubuntu se les unen juegos y apps educativas de todo tipo.

Lamentablemente, el desarrollo de Edubuntu no ha tenido la misma suerte que sus hermanas. En 2015 se lanzó la versión más reciente, y aunque se puede seguir instalando y usando, ya que su sistema de paquetes permite actualizar el software preinstalado, su página oficial no se actualiza desde entonces.

Ubuntu Studio

Ubuntu es un Linux de uso genérico, pero hay distribuciones Linux especializadas en seguridad, videojuegos, edición de vídeo o audio, otras para equipos antiguos, otras para dispositivos o plataformas concretas…

Ubuntu Studio ve la luz en 2007 como un Ubuntu repleto de aplicaciones para trabajar con fotografía, imagen, ilustraciones, dibujo vectorial, música, audio y vídeo. Un todo en uno multimedia que en vez de venir en forma de ISO que cabe en un CD lo hace en una ISO que ocupa un DVD.

Aunque ha tenido sus más y sus menos, Ubuntu Studio se ha puesto al día y se sigue actualizando en paralelo a Ubuntu con las versiones más recientes de aplicaciones como Audacity, Blender, Ardour, Inkscape, GIMP, Openshot, etc. Además, ofrece soporte para hardware específico como mesas de edición o sintetizadores.

Mythbuntu

Junto a Ubuntu Studio, Ubuntu tuvo otro descendiente, y también enfocado al uso multimedia. En concreto, Mythbuntu ve la luz en 2007 con el objetivo de integrar MythTV, una suite de aplicaciones que convierten tu PC en una grabadora de vídeo digital.

Entre 2007 y 2016 se fue actualizando al ritmo de Ubuntu, pero su última versión se lanzó en abril de 2016 y desde finales de 2016 se abandonó definitivamente su desarrollo. Con todo, Mythbuntu sigue estando disponible para descargar, instalar, usar y actualizar gracias a los repositorios de Ubuntu.

Lubuntu

Desde 2008, Ubuntu también se ofrece integrando el escritorio LXQT. Con el nombre Lubuntu, se desarrolla en paralelo a Ubuntu y se actualiza a la par.

LXQT, al igual que XFCE, es un escritorio minimalista y más ligero en consumo de recursos, por lo que es ideal para exprimir las posibilidades de cualquier computadora.

Ubuntu GNOME

A finales de 2012, la familia Ubuntu vuelve a crecer con Ubuntu GNOME. ¿El motivo? Ubuntu decidió abandonar GNOME como escritorio por defecto a finales de 2010 por su propio escritorio Unity.

De ahí que quienes preferían seguir con GNOME en vez de Unity lanzaron esta otra versión. El proyecto duró hasta 2017 con diez versiones que se iban publicando en paralelo a Ubuntu. Su página sigue activa pero sus responsables recomiendan instalar Ubuntu en vez de Ubuntu GNOME.

Ubuntu MATE

Seguimos con el debate del entorno de escritorio. GNOME, el escritorio por defecto de Ubuntu, recibió en 2011 una gran actualización en su tercera edición, GNOME 3. El cambio afectó a nivel interno y externo, y como todo gran cambio, no todos estuvieron contentos. Y como todo software libre, si algo no te gusta, puedes cambiarlo tú mismo. De ahí que surgiera el proyecto MATE, un fork de GNOME que mantenía el aspecto y bases de GNOME 2 y que continuaba su desarrollo.

Así que en 2014, a la familia Ubuntu se une Ubuntu MATE, Ubuntu por dentro y con MATE por fuera en vez del nuevo GNOME 3. Ubuntu MATE sigue en desarrollo a la par que la versión madre, Ubuntu.

Entre sus ventajas, al basarse en GNOME 2, Ubuntu MATE no consume tantos recursos de hardware como la versión original de Ubuntu, por lo que podemos instalarla en cualquier computadora. Incluso tiene versión para Raspberry Pi.

Ubuntu Kylin

Desde abril de 2013, Ubuntu tiene su propia versión dedicada a los usuarios chinos. Con el nombre de Ubuntu Kylin, sigue el ritmo de actualizaciones y desarrollo que Ubuntu pero con la particularidad de ofrecerse en chino con sus particularidades: calendario chino, teclado adaptado, integración de servicios online propios, etc.

En realidad, Ubuntu Kylin toma el testigo de Kylin OS, un sistema operativo Linux creado en China por la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa y que entre 2001 y 2010 se fue desarrollando y actualizando hasta su abandono.

Ubuntu Budgie

Por si no había bastante variedad en cuanto al escritorio por defecto, Ubuntu cuenta desde hace unos años con Ubuntu Budgie, que emplea el escritorio Budgie en vez de GNOME o Unity. Curiosamente, Budgie se basa en GNOME pero apuesta por optimizar los recursos disponibles y por ofrecer una interfaz más clásica y simplificada.

Al principio se llamó Budgie-Remix, pero luego tomó el nombre Ubuntu Budgie. Desde 2016 se ha ido actualizando en paralelo a Ubuntu hasta hoy.

Ubuntu Touch

Terminamos este repaso con Ubuntu Touch, una de las versiones derivadas de Ubuntu que prometía hacer frente a Android y a iOS bajo el amparo de Canonical.

El proyecto surgió en 2013 y se trata de un sistema operativo para dispositivos móviles, tanto smartphones como tablets. En 2017, Canonical abandonó este proyecto y lo retomó UBPorts que sigue trabajando en ello.

Ubuntu Touch está disponible para instalar en varios dispositivos e incluso puede probarse de manera experimental en el propio Ubuntu.