En 1997, George Clooney se vistió de superhéroe al interpretar al vigilante de Ciudad Gótica en Batman y Robin, una película que sigue siendo recordada como uno de los grandes fiascos del cine basado en cómics. Además de ser destrozada por la crítica, los ingresos apenas alcanzaron los 238 millones de dólares en la taquilla internacional. Años más tarde, sin embargo, el actor tuvo otra oportunidad de destacar como protector de la humanidad, esta vez en la vida real.

Según explicó el propio Clooney a The Huffington Post en 2013, la mayoría de los ingresos que obtuvo por aparecer en los anuncios de Nespresso —como el que rodó el pasado septiembre en Madrid— fueron invertidos en Satellite Sentinel Project, un programa que tenía como objetivo espiar las actividades del régimen de Omar Hassan Ahmad Al Bashir, antiguo dictador de Sudán.

El actor pretendía demostrar, junto al activista John Prendergast, también cofundador del proyecto, que Al Bashir era responsable de atrocidades contra la humanidad en la mencionada región, sin olvidar las futuras desgracias que podían prevenir. No obstante, primero debían reunir las pruebas suficientes, y precisamente el satélite espía les permitiría acorralar al dictador.

La mayor parte del dinero que gano en los anuncios de Nespresso lo gasto en mantener un satélite en la frontera entre Sudán y Sudán del Sur para vigilar a Omar Al Bashir. Sobre sus declaraciones diciendo que lo estoy espiando y si me gustaría que una cámara me siguiera a donde quiera que voy, le digo lo siguiente: "bienvenido a mi vida, señor criminal de guerra". Quiero que el criminal de guerra tenga la misma atención que yo. Creo que es lo justo.

La mejor noticia de esta historia es que, tras tres décadas en el poder, Al Bashir dimitió a su cargo en abril del presente año. Ahora bien, el satélite financiado por Clooney no influyó en su salida; realmente fue un golpe de estado orquestado por la población y militares de Sudán debido al aumento exponencial en el precio de los alimentos básicos. El ex dictador se encuentra en arresto domiciliario a la espera de lo que decida hacer el nuevo gobierno en "transición" —un consejo militar lleva las riendas actualmente—.

La contribución del programa de espionaje

Aunque el satélite no interfirió en la caída de Al Bashir, no significa que no haya colaborado en algún hecho importante. Algunas de sus fotografías permitieron ubicar diversas fosas comunes en la región, material que, de acuerdo a France 24, sirvió para denunciar las atrocidades del Ejército de Sudán en la conflictiva zona de Abyei. En un futuro, las imágenes podrían ser pruebas fundamentales en un juicio contra el antiguo gobernante.

Sin embargo, las actuales autoridades del país no tienen intención alguna de extraditar a Al Bashir. Existe una orden de arresto internacional en su contra emitida desde 2009, pero siempre ha logrado evadirla. Y es que en 2008 fue acusado por crímenes de guerra y contra la humanidad por la Corte Penal Internacional (CPI), lo anterior por ser el responsable del asesinato de cientos de miles de personas en Darfur. Indudablemente, la mayor satisfacción de Clooney sería ver a Al Bashir rindiendo cuentas ante la justicia y pagando por sus crímenes. Cabe señalar que el satélite mantiene su operación.

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