La tensión continúa aumentando en la décima temporada de la serie que retrata lo más profundo de la naturaleza humana en un entorno donde los conflictos siempre están latentes. “La guerra, la guerra no cambia nunca”, dicen por ahí. Y justamente es parte de lo que nos muestran en este capítulo: las confrontaciones entre la comunidad de supervivientes que protagoniza la historia y los Susurradores que empiezan a tomar forma y a cobrar factura a algunos de los personajes principales.

Te recordamos no seguir leyendo si no has visto el 10x03 de The Walking Dead, “Ghosts”.

El episodio comienza con Carol despertando en su habitación por la mañana y tomando unas pastillas controladas, aspecto que marcará el tono de la trama principal. Parece que el duelo por su hijo Henry le ha generado un desgaste importante para llegar a automedicarse. A partir de aquí se relata una secuencia de más de 44 horas, en las que la comunidad tendrá que afrontar oleadas de caminantes, aparentemente enviados por Alpha en un asedio desgastante, que permite retratar el resultado del entrenamiento que observamos en el primer capítulo de la temporada.

Nuestros personajes experimentan la cotidianidad de la guerra nuevamente, y los roles que adoptan gracias a su experiencia son evidentes. Michonne comanda diversos grupos con firmeza y ecuanimidad, además de estar presente en todos los escenarios principales del asedio. Daryl aporta su experiencia y colmillo de combatiente sereno. Aaron también en el frente, pero con su tono sombrío que hemos presenciado desde el principio de temporada. Gabriel gestiona desde la retaguardia e intenta ser mediador en un conflicto en el desgaste que se empieza a observar en Alexandria. Eugene se concentra en labores de inteligencia, aunque también en las primeras líneas defensivas —sí, con su incómoda racionalidad característica—.

Después de largas horas Gamma aparece a las puertas de la comunidad con un mensaje de Alpha: Les concede audiencia en LA frontera, esa frontera que tanto dolor produjo. Desarmados. Esto motiva a que organicen una asamblea con el fin de decidir el curso que tomarán las acciones del grupo. Aquí interrogan a Lydia, quien explica que, si Alpha quisiera matarlos, cuenta con los recursos para hacerlo, así que tal vez es un “acto de buena voluntad”. Vaya, les está obligando a ir a negociar. Michonne entonces decide con firmeza que irá al encuentro con un grupo, entre quienes estarán Daryl y Carol, quien llevará un revólver escondido —no podría ser diferente con esta mujer—.

Guerra

El cansancio de Aaron empieza a generar estragos en él, viéndose cada vez más afectado por las emociones. Por ello, Gabriel obliga a que Negan (!) le acompañe en la defensa de un frente. Aaron se muestra autoritario y déspota aun ante la búsqueda de redención de su acompañante. Negan se ve obligado a utilizar una palanca como arma para defenderse de unos caminantes en vez de su utilísimo bate. Además, Aaron lo obliga, incluso agrediéndolo físicamente, a esposarse y a regresar a la comunidad. Negan se mantiene estoico aunque sin dejar de hacer sus encantadoras bromas, cuestionándole si tiene 12 años como para incurrir en estrategias de coerción tan elementales, con ese genial toque de cinismo que nos recuerda que, si alguien ha sabido operacionalizar la violencia y la intimidación, ha sido él.

Negan da una lección sobre la naturaleza humana, las masculinidades y la guerra a lo largo de la historia. Esto les lleva a una confrontación a partir de que Aaron asume que le está culpabilizando por la muerte de Eric, y responde provocando a Negan al decirle que Lucille, su esposa, murió odiándolo. A pesar de que todo apuntaba a que terminarían a los puños, un par de caminantes rompen la tensión. Al intentar librarse de ellos, Aaron recibe una salpicadura en los ojos del limo que escurría de ellos dejándolo ciego ¿temporalmente? Negan “escapa” de la escena, pues ya no responde a los llamados de Aaron y este debe de buscar un lugar seguro en medio de la noche y con la visión limitada.

Fantasmas

La situación con la comitiva diplomática no es mejor. La confrontación de Alpha comienza señalando que rompieron el único acuerdo que tenían, mantenerse en su territorio. Daryl y Michonne explican las implicaciones que el fuego hubiese tenido para las comunidades. “No tenemos conflicto con la naturaleza”, responde Alpha. Michonne señala que sólo cruzaron una vez, y Alpha contraargumenta recordando que han sido tres las trasgresiones al acuerdo: Durante el incendio, en el invierno, y la reciente incursión por el río de Michonne y Aaron. “Vigilamos siempre”, finaliza Alpha, intimidante.

Con actitud magnánima, Alpha establece que las trasgresiones deben de ser castigadas, pero que en esa ocasión no habrá derramamiento de sangre. Sólo ampliarán sus territorios, modificando las fronteras. Esto último motiva a Carol a intervenir debido a que limitarían sus territorios para la caza, mientras empuña a escondidas la pistola que llevó, la tensión se incrementa entre los dos grupos. A pesar de la actitud mediadora de Daryl, Carol confronta directamente a Alpha, lo cual escala rápidamente en un intercambio de provocaciones para concluir en un disparo que casi atina a la lideresa de los Susurradores, de no ser por la oportuna intervención de Michonne. El resultado: fronteras ampliadas por parte de los antagonistas.

Conforme avanza la trama vemos a Carol cada vez más tensa y errática debido a la pérdida que evidentemente no ha terminado de asimilar, así como la falta de sueño que el estado de sitio ha suscitado. Michonne y Daryl expresan su preocupación por la estabilidad de su amiga. Entonces Carol ve a tres Susurradores en los alrededores del campamento que el grupo improvisó a su regreso para evitar viajar de noche. Después de una breve persecución, Carol es cuestionada sobre el tiempo que lleva consumiendo las pastillas, lo que observamos durante diversos momentos del capítulo, y Michonne manifiesta su desconfianza sobre la veracidad de su avistamiento.

El grupo opta por dormir en un edificio cercano para evitar mayores riesgos. Es aquí donde Carol comienza a dar muestras evidentes de alucinaciones motivadas por la falta de sueño y el consumo de medicamentos controlados —¿quién controla ahora las drogas en esa sociedad?—. El contenido de éstas se basa en sus pérdidas recientes, Daryl como su constante asidero durante las crisis que ha atravesado a lo largo del apocalipsis, y los fantasmas que le persiguen por estos motivos. La confusión aumenta progresivamente en Carol, al grado de no poder distinguir entre lo que es real y sus alucinaciones. En una de las escenas más tensas del episodio, Carol cae en una trampa de los Susurradores y se ve rodeada de una multitud de caminantes, ante lo cual logra liberarse y eliminar a los muertos. Al resultar herida por un vidrio, el grupo se desplaza hasta su comunidad, y Siddiq vuelve a mostrar síntomas de estrés postraumático mientras la atiende, lo cual despierta preocupación en Dante.

Aaron logra encontrar algunas casas donde refugiarse, y entra a una en la que “casualmente” se encuentra Negan. Él está sentado en la penumbra cual cliché de malo de película. Observa una breve y angustiante lucha de un Aaron casi a ciegas contra unos caminantes que son neutralizados en el último momento por el encantador villano (?). La escena nos recuerda su lado maquiavélico y el disfrute que él encuentra en ser así, sin embargo, mantiene su compromiso por el orden social y ayuda a su compañero. También le explica que la afectación ocular que sufre es debida a un hongo que crece en los caminantes y que puede provocar irritaciones agudas en los tejidos vivos que toca.

El capítulo termina con más dudas e incertidumbre. No nos queda del todo claro qué eventos fueron reales y cuáles parte de las alucinaciones de Carol, aunque todo parece indicar que la mesa está servida para una declaración de guerra por parte de Alpha. Con seguridad a Carol le espera un proceso difícil de abstinencia. Siddiq encuentra en Dante alguien que puede ayudarle con sus ataques de pánico. El cansancio del asedio también afecta a Eugene y Rosita, quienes discuten duramente sobre la —extrañísima— relación que han mantenido.

Con varios momentos de desgastantes y de tensión durante el episodio, David Boyd y Jim Barnes nos recuerdan los estragos de una guerra que no está por comenzar, sino que no ha cesado durante toda la serie. En este contexto de supervivencia la violencia es parte del día a día de los vivos. Y la guerra no cambia.

Próximo episodio, 10x04: “Silence the Whisperers”.

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