Con Android 10, Google parece decidida a atajar uno de los grandes problemas que se han vivido durante años en el sistema operativo más extendido del mundo: la poca cohesión entre lo que ofrecen unos y otros fabricantes. Esta libertad de acción, en su día uno de los pilares más trascendentales de la plataforma, parece estar ofreciendo a día de hoy más problemas que beneficios, algo que desde Mountain View se han decidido a solventar.

Tras haber obtenido diferentes documentos relativos a los Servicios de Google que la compañía estaría enviando a los fabricantes, diferentes publicaciones realizadas por XDA Developers y 9to5Google revelan cuáles son algunos de los planes de la tecnológica californiana de cara a la última versión de su sistema operativo para móviles. Todo ello se podría reducir en una palabra: estandarización.

Más personalidad de Google, menos personalización

Una de las novedades más relevantes de cuantas se muestran en los documentos es aquella que hace referencia a un requisito imprescindible que todos los fabricantes cuyos terminales incluyan el software de Google deberán cumplir. Según lo filtrado, todos los smartphones que sean lanzados después del día 31 de enero de 2020 deberán incluir Android 10 de fábrica, empujando de esta manera a las empresas a que eviten certificaciones obsoletas y pasen meses –o años, incluso– poniendo a la venta dispositivos con una versión del sistema desactualizada.

Esto es tremendamente positivo por el impacto que tendrá en el usuario, quien podrá acceder a las nuevas características del sistema operativo de manera fiable. Además, lo hará también bajo unas nuevas garantías que Google ha querido clarifica en pos de que la experiencia sea, en su cómputo, más próxima a lo que la empresa californiana considera como óptimo.

En la práctica, las normas que Google está implantando se traducen en dejar menos margen de maniobra a los fabricantes para incluir diferentes opciones de personalización en sus dispositivos. Los cambios más relevantes que llegarán son los siguientes:

  • Todos los smartphones deberán ser capaces de operar bajo el estándar de carga USB-PD (Power Delivery) con el fin de garantizar la interoperabilidad con cargadores.
  • Los fabricantes deberán mostrar los sistemas de navegación de Goole (la botonera virtual o la barra de gestos) en el proceso de configuración y no los propietarios de cada firma. Estos podrán seguir estando presentes en el sistema, pero será el usuario quien tenga que ir a la opción dedicada a ellos para activarlos.
  • Deberán incluirse las opciones de Bienestar Digital y Control Parental –propietarias de Google u otras que cumplan la misma función– en los terminales con Android 9 y Android 10 que se lancen a partir del pasado día 3 de septiembre de 2019.
  • Deberán incluir las aplicaciones especificadas por Google, que varían según si se trata de Android estándar o Android Go.