Si eres amante del terror esta es tu semana favorita: se trata de una celebración del género sino y quizás el momento ideal para que las plataformas streaming muestren lo mejor de su catálogo de películas que van desde clásicos como Carrie, de De Palma, hasta esa extraña rareza como lo es Suspiria, de Luca Guadagnino.

Si quieres disfrutar las fechas más siniestras del año con un apropiado maratón con lo mejor del terror en todos sus registros, te dejamos una lista de las diez mejores películas que podrás encontrar.

The Alchemist Cookbook (Hulu)

Con su aire barroco y levemente gótico, The Alchemist Cookbook del Joel Potrykus, es una extrañísima versión de la clásica historia del científico loco que trata de encontrar el secreto de la vida y de la muerte. En este caso, el joven y marginado Sean (Ty Hickson) decide aislarse en un bosque para probar todo tipo de experimentos relacionados con la alquimia y el ocultismo.

Por supuesto, nada podría salir bien de semejante audacia. El resultado es una curiosísima película a mitad de lo siniestro y dosis bien medidas de humor negro.

Baskin (Hulu)

En Turquía el horror se relaciona con leyendas y tradiciones fantásticas que asocian el miedo y lo temible con lo que esconde la naturaleza humana. En esta ocasión, el director Can Evrenol combina lo que parece ser una trama policíaca al uso con un recorrido por la ultraviolencia y horrores sangrientos que habitan en un edificio abandonado.

Trágica, de una inquietante belleza y con algunos de los planos secuencias más asombrosos para una película de terror de los últimos años, Baskin fue comparada con esa pequeña joya de lo inclasificable, como lo es The Human Centipede.

The Blackcoat’s Daughter (Netflix)

A Osgood Perkins se le da bien el cine de terror y encontró en Netflix el mejor lugar para demostrarlo: The Blackcoat’s Daughter es un recorrido gótico por una historia sutil de dos alumnas de un colegio religioso. Estas sospechan que las sonrientes religiosas son en realidad satánicas.

Con una atmósfera impecable y una rarísima versión del bien y el mal siniestro que se esconde en lo cotidiano, Perkins logra crear una obra inteligente y a pesar de algunos bajones de guion y uno que otro gazapo en líneas temporales.

Body at Brighton Rock (Hulu)

La directora Roxanne Benjamin tiene un extraño sentido del humor y lo imprime por completo en esta pequeña fábula de un hombre que se pierde en un bosque que se supone conoce bien. No es una película de terror al uso —no te recomendamos verla si estás buscando sobresaltos y sesudos análisis sobre lo terrorífico—, pero sí una ingeniosa vuelta de tuerca sobre el miedo como un intento de nuestra mente por darle sentido y forma a lo desconocido.

Lo mejor de la película es que, después de un buen rato de risas y golpes de humor, tiene un giro desagradable que sin duda es lo mejor de este argumento sencillo, que en realidad es mucho más de lo que muestra.

Bone Tomahawk (Amazon Prime)

¿Qué ocurre cuando combinas lo del mejor del género Western con el terror? El director S. Craig Zahler hizo la prueba y el resultado es una ingeniosa mezcla entre un argumento frío y duro, en combinación con la reflexión sobre los horrores que habitan en lo desconocido.

Con algunas escenas desconcertantes que dotan a los habituales elementos del clásico cine del oeste con el gore más moderno, el film es toda una sorpresa por su inteligente capacidad para enlazar dos géneros en apariencia antagónicos.

Creep (Netflix)

En ninguna lista de terror que se precie puede faltar el género del found fotage, y este singular experimento del director Patrick Brice no sólo es una revisión de la conocida premisa del material audiovisual que se encuentra de la forma más inverosímil para responder al misterio más inesperado, sino también un giro original a la idea general del miedo que se esconde en lo corriente.

Con una formidable puesta en escena y un uso inteligente de recursos visuales, la película sorprende por su cualidad de versión de los horrores que esconde la naturaleza humana.

Evolución (Hulu)

Lucile Hadžihalilovic crea una fantasía conspirativa con toques retorcidos. En la historia, un grupo de niños son utilizados para un experimento siniestro en un hospital sin nombre. Pero por extraño que parezca, la premisa no es lo más impactante de la película: en realidad lo es la aproximación de la directora a la extraña versión del horror infantil y la construcción de un discurso claustrofóbico en lo que nada es lo que parece.

A medio camino entre la clásica historia de la casa embrujada y la ciencia como última herramienta de lo terrorífico, Evolucion es una rareza de enorme factura que vale la pena.

Hellions (Hulu)

Para el director Bruce McDonald, el género del terror es un recorrido por los temores colectivos y sobre todo, las supersticiones mínimas que forman parte de cualquier cultura. Tal vez por ese motivo, su película Hellions parece una combinación extravagante de géneros y registros: cuando una chica descubre que está embarazada en plena noche de Halloween, deberá enfrentarse al sobresalto inicial por la noticia inesperada y a un grupo de asesinos sobrenaturales que vienen por el bebé aún no nacido.

Con su mezcla de Rosemary Baby, de Roman Polanski, con un clásico slasher, el film de McDonald funciona como un precario pero cuidado equilibrio entre el horror y cierta dosis de retorcido humor negro.

Hereditary (Amazon Prime)

Si eres fan de hueso rojo del cine de terror ya lo sabes: la película de Ari Aster se convirtió en un nuevo clásico del género por su reflexión sobre el duelo, el dolor y el sufrimiento. Pero también por su uso novedoso de elementos del Horror Folk para crear una atmósfera malsana, durísima y por momentos insoportables.

Un film infaltable en la filmoteca de cualquier cinéfilo amante del genero y la mejor selección para el inevitable maratón de Noche de Brujas.

The Hole in The Ground (Amazon Prime)

Las dobles identidades e imágenes surreales sobre la identidad son un tema recurrente en las películas de terror. Y si, además, se combina con la figura clásica del niño aterrador, el resultado es tan inquietante como el que ofrece The Hole in The Ground, la película del irlandés Lee Cronin con guion con Stephen Shields, que analiza la noción sobre la realidad y el terror como reflejo de nuestros apetitos —y dudas existenciales— llevado a una nueva y terrorífica dimensión.