Los delfines se han enfrentado en varias ocasiones a una gran epidemia de morbillivirus que ha mermados los grupos de estos animales tanto en el Atlántico como en el Mediterráneo. Pero, ¿qué es el morbillivirus? ¿Cómo afecta a los delfines? ¿Pueden infectarse los humanos?

El morbillivirus «es el virus más letal que existe en cetáceos», explica a Hipertextual Chelo Rubio, veterinaria y coordinadora de investigación de la Fundación Oceanogràfic en Valencia. «Es de la familia del sarampión en humanos o el moquillo en perros», añade. Es decir, pertenece a la familia Paramixoviridae. Hasta 1988 se creía que tan solo existían cuatro de estos tipos de virus: sarampión, moquillo canino, peste bovina y peste de los pequeños rumiantes. Fue entonces cuando empezaron a aparecer delfines muertos a manos de una extraña enfermedad que afecta, sobre todo, a los sistemas respiratorio y nervioso, por lo que causa una deficiencia inmunitaria que hace que los delfines (y otros cetáceos) mueran debido a infecciones secundarias y no al propio virus. Este nuevo virus pertenecía también a esta familia y se le conoce como Cetacean morbillivirus o, también, morbillivirus de los delfines. No obstante, no son los únicos afectados ya que «está subdividido en tres grupos claramente diferenciados: el morbillivirus de las marsopas, el morbillivirus de los delfines y el morbillivirus de las ballenas piloto», tal y como apuntan Manuela Echeverri-Zuluaga y su equipo en el estudio Morbillivirus de los Delfines: Patógeno re-emergente en la población de cetáceos.

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Pero ¿cómo afecta este virus a los delfines? «Inicialmente les produce una infección respiratoria, tras esto les produce una especie de malestar general ya que el virus circula por todos los sistemas, llegando finalmente al sistema nervioso produciéndoles convulsiones y otros problemas neurológicos», explica Rubio. Sobre si existe un tratamiento, como todos los virus «de lo único que depende es de cómo se encuentra el sistema inmune de cada animal». «Por eso algunos animales pasan la enfermedad y otros mueren», indica la veterinaria. Por otra parte, sobre la posibilidad de crear una vacuna, Rubio señala que sí se podría hacer «ya que el virus se conoce bastante bien«. Sin embargo, existe un problema y es «cómo podríamos vacunar a los cetáceos». «Existen vacunas orales que se usan en animales salvajes terrestres, como jabalíes pero al ser animales acuáticos se complica aun más», apunta Rubio.

En 1990 murieron mil delfines en el Mediterráneo mientras que otros 100 lo hicieron en el Golfo de México. Desde entonces en nuestro mar se han producido otras epidemias en 2007 y 2011. En el caso de los delfines, había una diferencia en las cepas entre aquellos que vararon o murieron en las zonas del Atlántico y las del Mediterráneo, pero eso parece haber cambiado desde 2012, según una publicación reciente en Scientific Reports realizado por científicos de la Fundación Oceanogràfic, del Instituto Zooprofilattico Sperimentale della Sicilia y de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). De hecho, en esta investigación ha participado Rubio y que afirma que esta cepa, que lleva apareciendo en costas valencianas desde 2012, «es idéntica a una cepa que existe desde 2011 en el Atlántico».

Unsplash | Rafael Concepcion

En este estudio se han comparado la cepa de morbillivirus de siete delfines rayados (Stenella coeruleoalba) que se encontraron en las costas de Sicilia entre agosto y octubre de 2016. Un octavo delfín se recogió en estas fechas, pero no dio positivo en esta infección. Sin embargo, los otros siete delfines estaban infectados con una cepa muy similar a la de delfines que se habían encontrado en el Atlántico entre 2007 y 2013 en Alemania, las Islas Canarias y en el noroeste de la Península Ibérica. Debido a las migraciones, lo más probable es que ahora el virus circule por el Mediterráneo occidental, por eso este estudios «sugiere que esta cepa está circulando en el Mediterráneo», apuntan los investigadores. Por el momento, «no se sabe con exactitud cómo ha llegado al Mediterráneo, pero la principal hipótesis es que algunos cetáceos que se mueven del Atlántico al Mediterráneo hayan podido actuar como los portadores de la enfermedad», explica a Hipertextual Rubio.

No se trata de una enfermedad que se pueda contagiar a los humanos, «morbillivirus de los cetáceos es un virus específico de especie», indica la veterinaria. «Puede afectar a distintas especies de cetáceos pero no se conoce que pueda afectar a otras especies de animales o humanos». El mecanismo de contagio entre cetáceos es desconocido por el momento, ya que «no se pueden realizar modelos experimentales, pero la principal hipótesis es que se contagia cuando salen a respirar», señala Rubio.

Entre las especies que se pueden ver afectadas por el morbillivirus se encuentran delfines mulares, delfines listados, delfín común, rorcual común, marsopa común, ballena piloto, calderones común y tropical, delfines oscuros y delfines comunes costeros son algunas de las especies que se ha comprobado que se ven afectadas por el morbillivirus.

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