¿Nacer sin pene te hace directamente mujer? La respuesta no es sencilla, como bien demuestra un nuevo caso recogido en la revista Urology Case Reports el pasado mes de julio en el que se explica la situación de un bebé que ha nacido sin pene en Turquía. Este caso requiere un "diagnóstico y tratamiento tempranos", tal y como apuntan los doctores. Pero, ¿qué ha pasado con el pequeño? ¿Cómo han actuado los médicos?

Aunque este bebé ha nacido sin pene, sí tiene testículos que, además, han descendido correctamente. El hecho de que le falte el miembro se debe a una afección congénita conocida como agenesia del pene, es decir, los médicos apuntan a que estas malformaciones son el resultado de una posible incapacidad para desarrollarse del tejido de la zona durante la semana 12 del desarrollo embrionario temprano.

Este problema sucede una vez de entre 10 o 30 millones de nacimientos, es decir, se trata de una afección rara de la que tan solo se han descrito 80 casos similares. Además, generalmente se asocia con otras malformaciones como lesiones gastrointestinales, cardíacas y musculoesqueléticas, tal y como indican en IFLscience

Sin embargo, tuvo otros problemas que normalmente no se ven en pacientes con la afección. "Su equipo médico descubrió que tenía una fístula vesicorectal, una conexión anormal entre la vejiga y el recto". También tuvo reflujo vesicoureteral, que es cuando el flujo de orina va por el camino equivocado, esto provocó que la orina se acumulara dentro de él, pero fuera de su vejiga, lo que requirió cirugía, según apuntan en IFLscience. De hecho, los expertos han repasado los casos de este tipo y apuntan que se trata de la primera vez que se dan estos tres problemas juntos en un paciente.

Operado con éxito, pero necesitará más cirugía

Las operaciones para que este bebé pueda tener una vida normal ya han comenzado. Tan solo un día después de su nacimiento fue ingresado debido a la falta de pene, pero carecía de uretra. Los médicos han tenido que ponerle al bebé un catéter para que pueda salir la orina y evitar así que se acumule en la vejiga. Pero también han tenido que hacer una ligadura en la fístula perineal tras poner el catéter para prevenir posibles infecciones en el tracto urinario.

Desde que se le realizó la primera operación para drenar la vejiga, el pequeño ha vuelto al hospital una vez al mes para comprobar su avance, por lo que sabemos que, de momento, goza de una buena salud a pesar de este problema.

Además, más adelante necesitará una reconstrucción del tracto uretral porque la idea es que se le realice una reconstrucción del pene. Esto es una novedad ya que, hasta este momento, ante este tipo de anomalías lo que hacían los médicos era realizar una cirugía de reasignación de sexo, por lo que el bebé pasaría a ser una mujer. Sin embargo, los doctores han preferido descartar esta opción: "La reconstrucción del pene sea una buena alternativa para este paciente". De hecho, los avances médicos hacen que cada vez sea más posible que las personas con este tipo de afecciones puedan vivir una vida normal: el año pasado le pusieron un pene biónico a un hombre de 45 años a través de una faloplastia. La faloplastia es una cirugía que consiste en extraer piel, músculo y nervios de espalda y brazos para moldear con ellos el pene.

Aunque sin duda se trata de un caso extraño debido a la poca incidencia que tiene la agenesia del pene, esta situación nos hace ver que hoy en día ya tenemos la capacidad para que quien presente este tipo de anomalías congénitas pueda tener una vida como la de cualquier otra persona.