Los Tesla Model 3 fabricados a partir del 1 de septiembre integran un avisador acústico que alerta a los peatones de la presencia del vehículo cuando este circula a una velocidad inferior a 30 kilómetros por hora.

La incorporación de este sistema se debe a la nueva regulación para vehículos eléctricos e híbridos, la cual obliga a los fabricantes a integrar este tipo de sonidos en todos sus modelos. En Europa, todos los vehículos de este tipo comercializados a partir del 1 de julio de 2021 deberán integrar un avisador de esta clase. En Estados Unidos, su presencia será obligatoria a partir del 1 de septiembre de 2020.

El reducido sonido emitido por los motores eléctricos hace que los peatones –y en especial, las personas invidentes– no detecten la cercanía de un vehículo de esta categoría, lo que puede causar un atropello. Con este sistema acústico, los reguladores y fabricantes de automóviles pretenden mantener alerta a los viandantes y, de esta forma, evitar esos posibles accidentes en las vías de baja velocidad.

En el caso del Model 3, el sonido implementado por Tesla resulta bastante característico. Cuando avanza hacia delante, se asemeja al de un motor de combustión normal. Sin embargo, cuando el vehículo realiza marcha atrás, emite una especie de audio futurista que podría asemejarse al de un OVNI o un vehículo de ciencia ficción.

El sistema de aviso acústico también será implementado en el resto de modelos de la marca, como el Model S y el Model X, pues la regulación obliga a los fabricantes a ello.