Para desgracia de Sean Bean, sus personajes en películas o series se han convertido en memes porque siempre mueren. Algunas de sus muertes más recordadas las podemos observar en GoldenEye, El Señor de los Anillos o la primera temporada de Juego de Tronos. En los videojuegos The Elder Scrolls IV: Oblivion y Hitman 2 también tuvo finales desafortunados. No obstante, parece que el actor ya ha tenido suficiente de esa situación y quiere un cambio significativo.

En una entrevista con The Sun, expresó su deseo de dar vida a personajes que puedan mantenerse vivos en el transcurso de la historia. Esta decisión, sin embargo, lo ha llevado a rechazar algunos papeles recientemente, aunque no mencionó cuáles: "He rechazado papeles. ¡Saben que mi personaje va a morir porque lo estoy interpretando!".

Bean ha sido claro en su intención de dejar eso atrás, pues los espectadores rápidamente intuían lo que iba a suceder con sus papeles: "Simplemente tuve que terminar con eso y comenzar a sobrevivir, de lo contrario todo era un tanto predecible". El actor señala que, al principio, esos personajes lo hacían sentir cómodo, pero con el paso del tiempo se convirtieron en experiencias poco agradables.

Pone de ejemplo a Eddard Stark, quien muere de manera temprana en Juego de Tronos. Según menciona, aceptó el papel porque no quería estar atado a una serie que se extendería durante tantos años, sin embargo, el éxito y popularidad del contenido en las siguientes temporadas lo hicieron arrepentirse: "Ahora desearía haberme quedado atascado". Eso sí, no niega que su corta participación con HBO fue muy agradable.

Su decisión comenzó a dar frutos recientemente, ya que en su próxima participación, World On Fire, se pondrá en los pies de un personaje que no morirá. Interpretará a Douglas Bennett, un soldado veterano afectado por trastorno de estrés postraumático. "Sobrevivo en World On Fire, estoy a salvo en una casa en Manchester", bromeó Bean. ¿El actor mantendrá su decisión el resto de su carrera? Lo sabremos en el futuro.