Pocos lo saben, pero los humanos en sus primeros meses de vida pierden el cabello. Así como ocurre con los dientes de leche, que se van perdiendo para dar lugar a las piezas permanentes, los bebés pierden el pelo antes de que crezca su cabello maduro.

Se trata de un hecho bastante común y no es motivo de preocupación, ¿pero por qué es que ocurre esto? Pues tal como las mujeres que se cortan el cabello para reinventarse, la pérdida de cabello en los bebés significa simplemente que el nuevo ser humano está haciendo un gran reajuste de su vida una vez fuera del útero.

La hormona del estrés

El crecimiento del cabello se inicia aún estando dentro del útero, y bien sabemos que la frondosidad de este variará en cada bebé. El hecho es que ya sea que el pelo sea poco, o muy abundante, todos perderán al menos un poco durante sus primeros meses de vida.

Pocos meditan sobre ello, pero salir del vientre de la madre implica un cambio drástico que requerirá que los bebés se adapten. De hecho, tanto la madre como el bebé experimentan cambios hormonales considerables para poder lograr el alumbramiento.

Al momento del parto, el cuerpo del bebé se empieza a preparar para la vida fuera del útero produciendo las hormonas necesarias para ello. Algunos de ellas ayudarán al desarrollo de las arterias y las venas por las que circulará la sangre con los nutrientes, asegurando así que esta llegue a los diferentes órganos de su cuerpo después que se corta el cordón umbilical.

Este cambio de ambiente supone un estrés considerable para el bebé, lo que estimula la producción de cortisol, la hormona del estrés. En los adultos, este juega un papel importante en diferentes aspectos, como por ejemplo, impulsarnos para finalizar una actividad demandante. Cuando las personas experimentan estrés, el cortisol ayuda a distribuir la energía de acuerdo a nuestras prioridades.

En el caso de los recién nacidos, el cortisol favorece el desarrollo e los pulmones para que puedan respirar por sí mismos por primera vez. Así también, hace que el cuerpo del bebé produzca su propia energía y calor. Como vemos, se trata de funciones esenciales para la supervivencia, y el crecimiento del cabello no parece ser muy importante en comparación con ellas.

Algunos mechones en fase de reposo

uando los bebés nacen, producen cortisol, la hormona del estrés, que se encargar de dirigir la energía a las funciones principales de supervivencia, dentro de las cuales no parece estar el crecimiento del cabello.

Inmediatamente luego del nacimiento, ocurren grandes cambios hormonales que pueden hacer que todos sus pelos entres en una fase de reposo al mismo tiempo. Esto significa que todos los pelos del bebé pueden desprenderse a la vez, según explicó Sage Timberline, pediatra del Hospital de Niños de la Universidad de California.

Para explicar a qué se debe esto, podemos adelantar unos varios años y llegar a la adultez de un ser humano. En esta etapa, cada mechón de cabello pasa por una fase, ya sea que esté creciendo o que no lo esté, lo que podemos llamar fase de reposo. En este último caso, si el cabello no está creciendo, entonces puede desprenderse.

Sin embargo, en la adultez solo una pequeña porción del cabello se encuentra en esta última etapa. Una persona puede perder entre 40 y 100 mechones por día, pero no pasa lo mismo con los recién nacidos.

Con lo dicho hasta ahora, podemos imaginar ya que cuando un bebé nace, todo su cabello permanece en la fase de reposo hasta que hasta más recursos disponibles para invertir en otras funciones corporales.

El cabello comienza a desprenderse entre las ocho y 12 semanas de edad a causa de ello, y comienza a crecer de nuevo entre los tres y siete meses de vida. Sin embargo, desde este momento hasta alrededor de los dos años años, cuando empieza a crece el cabello más grueso.

Ahora bien, determinar el momento específico en que esto ocurrirá o dejará de ocurrir es difícil. Podemos decir que depende de una serie de factores dentro de los cuales está incluido el sexo, el origen étnico, la genética, las condiciones de nacimiento (parto prematuro, temprano o tardío; vaginal o por cesárea) así como la nutrición del bebé.

Aprovechamos la oportunidad para desmentir eso de que cortando todo el cabello de los bebés este puede crecer mejor y más grueso. Se trata de un proceso natural en la existencia humana. Además, el color y la textura de sus hebras también puede cambiar varias veces durante los primeros años de vida, así que solo podemos esperar que la genética y la naturaleza decidan.

Referencia: Why Do Babies Lose Their Hair?.

Este artículo fue publicado originalmente en Tekcrispy