Todos tenemos en mente las películas de Jurassic Park y las más recientes de Jurassic World. Estos films son continuas persecuciones de diferentes dinosaurios a los protagonistas. Entre todos ellos, los reyes del mambo suele ser los Tyrannosaurus rex, que se sabe que tenían una mandíbula tan potente que ni siquiera se rompían el cráneo al usar toda su fuerza, pero ¿por qué?

Esta ha sido una de las grandes dudas de los paleontólogos que estudian a estos dinosaurios. Sabemos que eran capaces de morder huesos y su dentellada es la más fuerte que haya tenido ningún animal terrestre que conozcamos, tanto entre los que todavía están vivos como entre los extintos. Es una gran incógnita que ahora un equipo de científicos ha tratado de resolver en un estudio que se acaba de publicar en la revista The Anatomical Record y en el que se explica que el tipo de articulaciones que tenían estos dinosaurios explica por qué su cráneo no se rompía al morder con fuerza a sus presas.

Se sabe, por las heces fosilizadas, que los T. rex comían huesos y que, por tanto, sus fauces eran capaces de triturarlos. También sabemos que las medidas de sus cráneos eran, más o menos, de 1,8 metros de largo y 1,2 metros de alto, mientras que la fuerza que tenía su dentellada era de unas 7,1 toneladas, lo que significa que era tan potente que podría haber roto su propio cráneo al morder. Pero no era así y esto se explica debido a sus articulaciones, tal y como apuntan en Business Insider.

Por lo general, en la naturaleza se presentan dos tipos cráneo: los rígidos, como las de los cocodrilos o las hienas, y los flexibles, como las de las serpientes, que son capaces de tragarse a sus presas de una sentada. Mientras que los que tienen un cráneo con articulaciones rígidas tiene dentelladas más fuertes, en el caso de los otros su principal característica es que tienen una característica que se llama kinesis craneal, es decir, que un ligamento flexible une las articulaciones, por lo que su mandíbula no está encajada como sí lo está la nuestra o la del cocodrilo.

Universidad de Missouri

¿Cuál de las dos opciones es la que tenía el T. rex? Sabiendo que su dentellada podía tener una fuerza de hasta 64.000 Newtons y que la del cocodrilo de agua salada es de tan solo 16.460 (solo un 25,7% del rey de los dinosaurios), podemos hacernos a la idea de que el cráneo perfecto para estos feroces dinosaurios era el rígido. Y esta es también la conclusión a la que han llegado los investigadores: "Las fuerzas más altas que estimamos en T. rex apenas alcanzaron los 64.000 Newtons, lo que equivale a 7,1 toneladas de fuerza", dijo a Business Insider Ian Cost, autor principal de este estudio. Por tanto, gracias a esta nueva investigación se puede negar la idea de que tuvieran cráneos flexibles, como se había planteado en estudios anteriores.

Pero, ¿qué hay de la idea de que un T. rex pudiera morder un coche sin hacerse daño? ¿Es real? La respuesta parece ser positiva y sí era "capaz de producir suficiente fuerza para aplastar algunos autos, pero tal vez no todos los autos". Si estás pensando en el Jeep que se podía ver en una de las películas de Jurassic Park y te has decepcionado al leer esta respuesta, espera un segundo ya que sí podría llegar a aplastar un Jeep, tal y como afirma Cost en Business Insider.

Sabemos, también, que no solo los T. rex tenían cráneo inmóvil ya que entre la lista de dinosaurios con esta característica también se encuentran sus lejanos parientes los Oviraptor philoceratops y los Therizinosaurus cheloniformis, pero también otros como el Triceraptos o los Anquilosaurios.

¿Deprerador o carroñero?

Se sabe que los T. rex eran caníbales, aunque lo que no se tiene claro es que si se daban caza entre ellos o si simplemente se comían los cadáveres de otros de su especie cuando se los encontraban. De hecho, no se tiene muy claro si este dinosaurio era un carroñero o, más bien, un depredador. Pero ahora, gracias a este nuevo estudio, los investigadores se pueden aventurar un poco más a dar una respuesta a esta pregunta.

"Una gran parte de la evidencia apunta a que T. rex es un depredador, no un carroñero", comentó Gregory Erickson, paleontólogo de la Universidad Estatal de Florida, a Business Insider. "Era un cazador, día tras día". Sin embargo, para Cost los resultado apuntan hacia otro lugar. Ya sabemos que el cráneo de estos dinosaurios es similar al de las hienas, por lo que su actitud también puede ser parecida: "Sabemos que las hienas son cazadores y carroñeros. Creo, en todo caso, que T. rex era tanto un cazador como un carroñero oportunista", concluye.