El Bugatti Chiron, un superdeportivo de 2,4 millones de euros (2,63 millones de dólares) lanzado en 2017, ha impuesto un nuevo récord de velocidad para un vehículo de producción: 490,484 kilómetros por hora. El piloto responsable de tomar el control de la bestia francesa ha sido el británico Andy Wallace, quien fuera campeón de las 24 horas de Le Mans en 1988.

Ehra-Lessien, una de las pistas de pruebas del Grupo Volkswagen en Alemania, fue el lugar que vio cumplir otra marca para el mundo del motor. Anteriormente, el récord pertenecía a la compañía sueca Koenigsegg, que en noviembre de 2017 alcanzó los 457 kilómetros por hora con el Koenigsegg Agera RS. Por supuesto, la rivalidad que existe entre ambas automotrices los ha impulsado a mejorar las capacidades de sus autos. Puedes ver la hazaña en el siguiente vídeo:

Es importante aclarar que se trata de una unidad modificada del Chiron original. Entre los principales cambios se encuentra su tamaño, 25 centímetros más largo que el modelo original. La altura se redujo ligeramente para mejorar el centro de gravedad y la aerodinámica, mientras que el alerón mecánico trasero fue reemplazado por una pieza fija cuyo propósito es reducir la resistencia.

En el interior también hay cambios significativos. Renunciaron por completo a componentes que no eran necesarios para realizar la prueba, como los acabados de lujo y el asiento del copiloto. Este último se sustituyó con una computadora especial. Eso sí, los diseñadores mantuvieron todas las condiciones de seguridad para proteger al piloto en caso de presentarse algún accidente. Respecto al motor, encontramos un quad-turbo de 8 litros, 16 cilindros y 1.578 caballos de fuerza.

Cabe señalar que el equipo de ingenieros de Bugatti estuvo acompañado por expertos de Michelin y Dallara, quienes en conjunto trabajaron hasta obtener el logro. "El mayor desafío fue lograr el conjunto correcto. No solo es el diseño, la aerodinámica, el motor o los neumáticos. Es unir todo y trabajar en un solo automóvil", agregó Frank Heyl, máximo responsable de diseño exterior en la firma gala.

Stephan Winkelmann, presidente de Bugatti, aseguró que su objetivo siempre fue convertirse en el primer fabricante de coches en superar las 300 millas por hora (490 km/h). "Bugatti ha demostrado una vez más de lo que es capaz. Con este nuevo registro del Chiron entramos nuevamente en territorio desconocido. Nunca antes un fabricante de coches de calle había alcanzado esta velocidad".

No obstante, el directivo terminó su intervención con una revelación que ha sorprendido a toda la industria. El récord también significa que Bugatti abandonará la competencia de crear los coches de producción más rápidos del mundo. "En el futuro nos centraremos en otras áreas", agregó Winkelmann. Veremos si en los próximos meses Koenigsegg responderá a la proeza de su principal rival.