SpaceX ha finalizado, de manera exitosa, la segunda prueba del Starhopper, su cohete prototipo cuya tecnología formará parte de la Starship, la nave con la que pretenden conquistar Marte. La prueba se realizó en Boca Chica, Texas, y tenía como objetivo alcanzar una altitud de 150 metros, cifra autorizada por la FAA (Administración Federal de Aviación, por sus siglas en inglés) el pasado viernes.

Según los datos proporcionados por la compañía aeroespacial, el susodicho alcanzó los 150 metros y se mantuvo en el aire durante aproximadamente un minuto. Además, pudo cambiar ligeramente su trayectoria en el aire para aterrizar de forma correcta en la plataforma. En el siguiente vídeo puedes apreciar la prueba de principio a fin.

Es la primera vez que el Starhopper alcanza esa altitud, pues en la práctica anterior —en julio— apenas llegó a los 20 metros y 22 segundos. El plan de SpaceX es estudiar su comportamiento y analizar su diseño para, en caso de resultar exitosos, replicarlos a gran escala en la gigantesca Starship, la cual medirá 55 metros sin tomar en cuenta al cohete propulsor.

De hecho, se supone que esta será la última prueba del Starhopper. Y es que los dirigidos por Elon Musk ya se encuentran construyendo los prototipos de la Starship —Mk I y Mk II— en Texas y Florida. Por lo tanto, las siguientes prácticas ya deberían involucrar cohetes de mayor tamaño. El máximo directivo no perdió la oportunidad de felicitar a su equipo con un mensaje en Twitter:

Además de colonizar Marte con esta aeronave, también quieren emplearla para llevar personas y cargamento a la Luna. Eventualmente, Starship tendrá variantes que reemplazarán a los actuales Falcon 9 y Falcon Heavy. Por supuesto, seguirán siendo reutilizables para ahorrar millones de dólares y agilizar los lanzamientos.