A la vez que se conocía que el equipo del doctor Juan Carlos Izpisúa inyecta en embriones de los animales células madre de personas con el fin de avanzar en la generación de órganos para trasplantes y que lo ha hecho en China, se ha anunciado que Japón daba luz verde a un experimento para crear híbridos entre humanos y animales.

En el caso del país nipón, el investigador que llevará a cabo este experimento será el científico japonés Hiromitsu Nakauchi, que dirige los equipos en la Universidad de Tokio y la Universidad de Stanford en California, y tendrá como objetivo principal crear embriones que contengan células humanas y hacerlos crecer en otros animales. Se trata de la primera vez que se hace este tipo de experimento en Japón, aunque no es el primer estado en autorizarlos.

¿Qué busca Nakauchi con este experimento? Al final se trata de cultivar células humanas en embriones de ratas y ratones, para después trasplantárselos a otros animales. De esta forma, serían como incubadoras de células humanas que después puedan usarse en humanos, tal y como publica la revista Nature.

Los científicos como Nakauchi e Izpisúa exploran crear un embrión animal que carece de un gen necesario para la producción de un determinado órgano, como el páncreas, y luego inyectar células madre pluripotentes inducidas por humanos (iPS) en el embrión animal. Las células iPS están reprogramadas a un estado de tipo embrionario y pueden dar lugar a casi todos los tipos de células. Según se desarrolla el animal, utiliza esta clase de células para fabricar el órgano ya que no puede producirlo con sus propias células.

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Así es el primer embrión mezcla de cerdos y humanos, que podría servir para fabricar órganos para trasplantes. Fuente: Juan Carlos Izpisúa (Cell)

El objetivo que tienen Nakauchi e Izpisúa es, al final, el mismo: crear órganos humanos en animales para su posterior transplante en humanos. Pero ¿qué implicaciones éticas tiene este tipo de investigaciones? Para empezar, en China o Estados Unidos solo se pueden gestar animales con células humanas durante 14 días, aunque en el país norteamericano se están financiando pocas investigaciones de este tipo. De hecho, hasta el pasado mes de marzo, en el país nipón también estaba prohibido llevar a los híbridos entre humanos y animales más allá de ese día. Sin embargo, ese mes la legislación cambió cuando el Ministerio de Educación y Ciencia de Japón pasó a permitirlos.

Nakauchi dice que va a proceder de forma lenta, es decir, que "no intentará llevar a término ningún embrión híbrido por un tiempo", señalan desde Nature. En un primer momento cultivará embriones híbridos de ratones hasta pasados los 14 días, "cuando los órganos del animal están formados en su mayoría y es casi a término", añaden. Lo mismo hará con las ratas, aunque estas crecerán poco más de 15 días. Después de esto, el plan de Nakauchi solicitará la aprobación del Gobierno japonés para cultivar embriones híbridos en cerdos durante 70 días.

Izpisúa ya ha realizado este experimento con anterioridad, también en China, en 2017 hizo el primer experimento de híbridos entre humanos y cerdos. En este caso, las células humanas se añadieron a un embrión de mono.