A partir de este mes, los usuarios de un teléfono Android situados en Francia o Reino Unido podrán comunicarse mediante el sistema RCS aunque su operador no sea compatible con el servicio.

Para disfrutar del sistema, los clientes tendrán que escoger a Google como proveedor del servicio. Este rol, originalmente, debía ser asumido por las operadoras, pero la lenta adopción por parte de las mismas ha llevado a la compañía norteamericana a ofrecer esta solución alternativa.

La tecnología RCS, una vez implementada, permite a cualquier persona compartir imágenes, vídeos o mensajes de texto con sus contactos. El funcionamiento es similar al de aplicaciones como iMessage o WhatsApp, aunque el sistema RCS no cifra las conversaciones de punto a punto. Respecto a esta carencia, Sanaz Ahari (Google) expresó a The Verge lo siguiente:

Creemos que las comunicaciones, especialmente la mensajería, son algo muy personal y los usuarios tienen derecho a que sean privadas. Estamos completamente comprometidos a encontrar una solución para nuestros usuarios.

La tecnología RCS (Rich Communications Services, por sus siglas en inglés) nació en 2008 con el objetivo de reemplazar a los SMS. Sin embargo, no fue hasta 2016 cuando las operadoras, junto a Google y Microsoft, anunciaron el desarrollo de un perfil universal que facilitaba el despliegue de la tecnología y, al mismo tiempo, aumentaba la interoperabilidad de la misma.

En 2018, Google integró esta tecnología en la aplicación "Android Messages". Desde entonces, fabricantes como Samsung o Huawei también han trabajado en la integración del sistema RCS en sus propios teléfonos. La única pieza restante, por lo tanto, son los operadores, cuya adopción está siendo particularmente lenta –e incluso nula, en algunos casos–. Sin embargo, el reciente movimiento de Google, que ahora será también un proveedor del servicio, facilitará su expansión y hará que los consumidores no tengan que esperar a que su operador soporte este servicio para comenzar a disfrutarlo.