Este viernes 21 de junio comenzaba de forma oficial el verano. El buen tiempo que acompaña a esta estación del año (y la ola de calor que se acerca) significa que las horas bajo del mar se van a multiplicar. Tanto es así, que ya han comenzado los primeros baños del año, con picaduras incluidas: este pasado fin de semana se atendió a ocho personas en Benidorm (Alicante) y Murcia debido a una carabela portuguesa.

Por suerte, las picaduras han sido leves, pero este organismo no es el único que puede causar daño a los bañistas, ¿con qué más tenemos que tener cuidado al meternos bajo el agua?

Hay especies que se pueden encontrar en varios mares y océanos. Sin embargo, primero nos vamos a centrar en las más cercanas, es decir, aquellas que podemos encontrarnos en nuestras playas. Sin embargo, también hay que destacar que en el Mediterráneo es donde menos especies mortíferas hay, aunque eso no quita que se pueda colar alguna, como es el caso de la carabela portuguesa.

Tiburón blanco

El nombre científico de este tipo de tiburón es Carcharodon carcharias y es una especie que se encuentre más allá del Mediterráneo o el Atlántico, la realidad es que se puede encontrar en las aguas cálidas y templadas de casi cualquier océano o mar. Y por ello, no estamos a salvo de verlo en nuestras aguas.

Sin embargo, no es tan común encontrárselo cerca de la península, así que podemos estar tranquilos de que esta especie no vaya a cerrar sus grandes fauces entorno a nuestro cuerpo. Pero, si lo hiciera, es difícil sobrevivir a su mandíbula ya que se cierra sobre su presa con una fuerza 300 veces superior a la de una mandíbula humana (12-24 toneladas).

Carabela portuguesa

Y, por desgracia, este año también nos vamos a encontrar con la carabela portuguesa (Physalia physalis) en las costas del Mediterráneo. Esto se debe a las lluvias y el viento, que han traído hacia aguas más cálidas a estos organismos. No obstante, según el verano se haga más caluroso, veremos que estos ejemplares comienzan a desaparecer porque no soportan las aguas demasiado cálidas. Aunque la mayoría pueda pensar que se trata de una medusa, por su forma y porque pica, en realidad se trata de un organismo formado por otros, es decir, es un hidrozoo. Y su picadura es como un latigazo.

Los expertos recomiendan no acercarse si se la ve en el agua ya que sus tentáculos pueden llegar a medir hasta 30 metros ni tocarla si se encuentra en la arena puesto que todavía puede soltar la sustancia tóxica que inyecta a sus presas. Los médicos explican que para tratar la picadura de una carabela portuguesa lo primero es quitar los tentáculos de la herida, pero nunca con las manos, lo suyo es utilizar algo como cartón o una tarjeta para retirarlas. Tras esto, hay que aplicar agua de mar, nunca agua dulce ni mucho menos vinagre o amoniaco. Y, por último, meter el brazo en agua caliente ayuda a que el veneno se inactive. Si aún así, las picaduras duelen o son muy grandes, se recomienda acudir a un doctor que mandará como tratamiento corticoides y analgésicos para el dolor.

Pez globo

Este pez, más conocido como Fugu por su denominación japonesa, es uno de los peces más letales con los que podemos encontrarnos en el mar. Pero no solo es un peligro en las aguas sino que también puede llegar a serlo en nuestro platos. Es típico en el país nipón comer fugu, un manjar que, si no se realiza correctamente, puede matar al comensal con su veneno (tetrodotoxina).

Sin embargo, en Japón la ley es muy clara al respecto y cualquiera no puede preparar platos de fugu sino que solo los cocineros que son entrenados con rigurosidad se les permite manejar este pez con fines culinarios.

Pez piedra (Synanceia horrida)

Conocido entre los expertos como Synanceia horrida habita en aguas tropicales de los océanos índico y Pacífico, pero sobre todo en Australia y en el archipiélago Malayo.

El sobrenombre de pez piedra se debe a que es parecido a las rocas, por lo que cuando nada entre ellas o se esconde en sus huecos, se camufla. Este animal tiene espinas con un potente veneno neurotóxico que puede ser mortal para los seres humanos.

Medusa de caja

A esta especie también se la conoce como avispa de mar (Chironex fleckeri). Es uno de los organismos más letales que hay en el mundo y como tal, se encuentra en Australia, bastante lejos de nuestro mar. Aún así, para los viajeros que les guste la aventura y visitar el país está bien que sepan de estas medusas porque pueden matar a una persona en apenas unos segundos.

De hecho, es uno de los protagonistas indiscutibles de la película Siete almas, protagonizada por Will Smith. En esta película, el personaje interpretado por Smith se suicida utilizando a esta medusa para poder donar sus órganos (y algunas propiedades) a siete personas que, según su opinión, merecen seguir viviendo.