Un verdadero cambio de era para Tesla: por primera vez fabricarán uno de sus vehículos fuera de su planta en Silicon Valley, dentro de Estados Unidos. El lugar elegido es China, donde están construyendo la Gigafactory 3, el coche elegido es el Model 3 y costará 328.000 yuanes, equivalente a unos 47.500 dólares o 42.600 euros aproximadamente.

Al igual que lanzamientos anteriores, el Model 3 hecho en China puede ser reservado por 20.000 yuanes (unos 3.000 dólares) y las primeras entregas llegarán en unos 6 a 10 meses, según explica la propia compañía.

El vehículo es exactamente igual a su contraparte fabricada en Estados Unidos, con las lógicas traducciones y localizaciones al software. También es más barato: unos 7.000 dólares menos.

La llegada del Tesla Model 3 a China viene con cierto nivel de atraso. La proyección interna de la compañía situaba el inicio de producción del coche dicho país durante el cuarto trimestre de 2019, pero con las primeras entregas entre 6 a 10 meses, sucederá durante el primer trimestre de 2020.

La producción en China del Model 3 está hecha para satisfacer la demanda en el país, no es claro si en algún momento exportarán vehículos fabricados en la Gigafactory 3 a otras regiones. Si las ventas logran ser lo suficientemente exitosas, con un margen de ganancia por coche mayor a los fabricados en Estados Unidos, este podría ser un antes y después para Tesla.

Dolores de crecimiento para Tesla

Tesla tiene un curioso dilema: la necesidad de vender cada vez más coches por trimestre, pero a cambio requiere que la logística de fabricación aumente lo cual complica la situación para la compañía.

Por el momento fabrican únicamente dentro de Estados Unidos con los problemas que eso acarrea: sobre todo en el costo de producción por vehículo y gastos relacionados a la exportación de coches a Europa, Asia y Oceanía. Por ejemplo: las historias de atrasos y de complicaciones a la hora de ser capaces de ensamblar más de 1.000 Model 3 por semana las conocemos todos y dominaron ciclos de noticias durante 2018.

Ahora esos problemas parecen estar atrás pero si quieren aumentar la oferta, lanzar nuevos modelos —particularmente el Model Y— y encontrar formas de hacerlo cada vez más barato, necesitan optimizar la cadena de producción. La llegada a China puede ser un gran primer paso, pero no será suficiente, sobre todo de cara a Europa que es, potencialmente, uno de los mayores mercados para Tesla, donde tendrán que inevitablemente montar una Gigafactory.