El mes de abril no vino especialmente cargado de eventos astronómicos, pero pudimos gozar de la primera lluvia de estrellas de la primavera, cuyo punto máximo tuvo lugar durante la noche del 22 al 23 de abril. La de las líridas fue la primera, pero no la única, pues mayo llega con no uno, sino dos de estos fantásticos fenómenos estelares. Pero eso no será todo, así que más vale coger la agenda y apuntar las fechas, para que no se olvide ninguna de las grandes noches que nos regalará la astronomía en los próximos 31 días.

Cuatro conjunciones de la Luna

El 3 de mayo, poco antes del amanecer, en los países situados más al sur del planeta podrá verse la conjunción de la Luna con Mercurio. Será detectable fácilmente a simple vista, pues el planeta se observará como una estrella muy brillante, ubicada junto a nuestro satélite. En el hemisferio norte no podremos disfrutar de este evento, pero sí de la conjunción de la Luna con Marte, que tendrá lugar solo cuatro días más tarde, en la noche del 7 al 8 de mayo. De nuevo, será un fenómeno fácil de detectar, pues el planeta roja se confundirá con una estrella muy brillante, que en España acompañará al satélite desde el atardecer hasta la media noche.
Poco después, el 20 de mayo, la Luna saludará junto a Júpiter a los más madrugadores, que podrán observarlos en las horas previas al amanecer, mientras que en la noche del 23 al 24 será Saturno el que acompañará al satélite.

Una Luna azul

Ya sabemos que las Lunas de colores suelen corresponderse con leyendas, a veces fruto de efectos ópticos que parecen otorgar un color peculiar al astro y otras simplemente de historias y cuentos antiguos.

En el caso de la Luna azul, que podrá verse el 18 de mayo, se le llama normalmente así a la tercera de una primavera en la que, en vez de las tres habituales, habrá hasta cuatro Lunas llenas. De cualquier modo, a esta se la conoce también como Luna de las flores, por coronar el cielo en la época del año en la que la mayoría de plantas comienza a exhibir ya sus flores.

Dos lluvias de estrellas

El plato fuerte de mayo será sin duda poder disfrutar de dos lluvias estrellas, aún con la resaca de las líridas muy cercana.

Las primeras serán las eta-acuáridas, cuyos picos se esperan durante la noche del 4 al 5 y del 6 al 7 de mayo, con un máximo de aproximadamente cincuenta y cinco meteoros por hora. Su radiante o, lo que es lo mismo, el lugar del que parecen caer es la constelación de Acuario, como su propio nombre indica, por lo que bastará con mirar hacia ella bien entrada la madrugada y gastar un poco de calma para poder ver alguna de estas lágrimas, procedentes del cometa Halley, surcando el cielo. Además, en esta ocasión la Luna nueva, que habrá comenzado el día 4, nos regalará noches oscuras, que harán mucho más fácil observarlas. Eso sí, será más sencillo verlas desde el hemisferio sur.

Poco después, durante la noche del 13 al 14 de mayo, le llegará el turno al segundo pico de las alfa-escórpidas. Tanto en esta ocasión, como en el primer pico, acontecido el 28 de abril, solo se podrán ver unos cinco meteoros por hora. Aquí sí que será necesaria paciencia, ¿pero quién sabe? Seguro que más de uno consiguió pedir algún deseo el día 28.