Según la Asociación Española contra el Cáncer, en España se diagnostican cada año aproximadamente 3.000 casos de cáncer de hígado, o carcinoma hepatocelular, 14 por cada 100.000 hombres y 4 por cada 100.000 mujeres. Hasta ahora se creía que podía deberse a la mayor incidencia en el sexo masculino de alguno de sus factores de riesgo. Sin embargo, un equipo de investigadores españoles, pertenecientes al Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), acaba de describir en un estudio de Journal of Experimental Medicine una nueva causa, mucho más concreta.

Se trata de la adiponectina, una hormona más abundante en mujeres, que evita la proliferación de las células del hígado y detiene el crecimiento del cáncer.

El aumento de los niveles de adiponectina (derecha) reduce la formación de tumores hepáticos en ratones machos. Manieri et al., 2019

Otra diferencia basada en hormonas

La adiponectina es una hormona secretada por las células del tejido adiposo (el de la grasa), que participa en el metabolismo de la glucosa y los ácidos grasos. Según ha explicado en un comunicado de prensa la autora principal del estudio, Guadalupe Sabio, los niveles circulantes de esta hormona son mayores en mujeres que en hombres, aunque su papel en el cáncer de hígado en humanos es controvertido y necesita investigarse más a fondo.

Ella y el resto del equipo llevaron a cabo los experimentos que condujeron al estudio en ratones, una especie en la que los machos también son más propensos al cáncer de hígado, en comparación con las hembras. Comprobaron que los niveles elevados de adiponectina en las hembras las protegían de la aparición de este tipo de tumores, ya que activan dos proteínas de las células del hígado capaces de bloquear la proliferación celular: p38alfa y AMPK.

Además, observaron que al inhibir la producción de testosterona en los machos se propiciaba un aumento en los niveles de adiponectina y, con él, la reducción del crecimiento de estos tumores.

Por otro lado, esta es una hormona que se encuentras disminuida en pacientes con obesidad, una condición considerada como uno de los factores de riesgo en carcinoma hepatocelular, junto al hígado graso, el alcoholismo o la diabetes tipo 2, entre otros. Por todo esto, el estudio concluye que podrían ser tratamientos útiles para esta enfermedad tanto la adiponectina como la metformina, que es un fármaco antidiabético conocido por activar la proteína AMPK. Será necesario investigar más, pero por ahora es una buena pista de cara a la búsqueda de tratamientos para esta enfermedad, considerada como la cuarta causa de muerte relacionada por cáncer en todo el mundo.