Aunque todas sean diferentes entre sí, hay que reconocer que la mayoría de madres comparten frases estrella, derivadas posiblemente de los “superpoderes” que nacen en ellas en el momento de tener hijos. Una de estas sentencias es ese “¿a que voy yo y lo encuentro?” que esgrimen amenazadoras cuando sus vástagos se quejan de ser incapaces de dar con algo, normalmente a causa del despiste o el desorden. Y, ojo, que lo encuentran.

Por eso resulta inevitable pensar en ellas al leer sobre el último avance de la inteligencia artificial de Google que, junto a la NASA, ya encontró en 2017 un exoplaneta en la base de datos del telescopio Kepler, que habría pasado desapercibido a los métodos de búsqueda tradicionales. Ahora, una estudiante de la Universidad de Texas ha utilizado ese mismo algoritmo encontrando, no uno, sino dos nuevos exoplanetas, ambos en torno a estrellas situadas en la constelación de Acuario.

Un algoritmo para examinar la inmensidad del universo

En 2017, la NASA y Google utilizaron la inteligencia artificial para detectar un exoplaneta en torno a una estrella en la que ya se conocía la existencia de otros siete, convirtiendo a esta estrella en la única con el mismo número de planetas conocidos alrededor que nuestro Sol.

De nuevo, la estudiante Anne Dattilo, junto al miembro de la NASA Andrew Vanderburg y el ingeniero de Google Christopher Shallue, ha vuelto a poner en marcha un protocolo similar, aunque han tenido que cambiar el algoritmo, ya que en 2017 se utilizaron los datos de la misión inicial del telescopio Kepler, mientras que en su caso se han utilizado los de K2, la segunda fase que se puso en marcha en 2013, después de un fallo mecánico de Kepler. Los datos obtenidos con esta son significativamente distintos a los primeros, pues la nave en K2 estaba sometida a un bamboleo constante que debe ser tenido en cuenta para no obtener resultados erróneos.

Ahora bien, ¿por qué es necesaria la inteligencia artificial, tanto para analizar los datos de Kepler como los de K2 si ambas misiones ya han logrado detectar miles de planetas en estrellas diferentes al Sol? Según ha explicado Dattilo en un comunicado de prensa, la clave está en la uniformidad.

La inteligencia artificial nos ayuda a buscar el conjunto de datos de manera uniforme. Incluso si cada estrella tuviera un planeta del tamaño de la Tierra a su alrededor, cuando miramos con Kepler, no los encontraremos a todos. Eso es solo porque algunos de los datos son demasiado ruidosos, o a veces los planetas no están alineados correctamente. Por lo tanto, tenemos que corregir los que perdimos. Sabemos que hay muchos planetas por ahí que no vemos por esas razones.

De cualquier modo, los hallazgos generados con ayuda de la IA deben ser confirmados por telescopios terrestres. En este caso, se usaron el telescopio de 1,5 metros del Observatorio Whipple del Instituto Smithsonian, en Arizona, y el Telescopio Gillett del Observatorio Geminie, de Hawai.

Los dos nuevos planetas, bautizados como K2-293b y K2-294b, se encuentran respectivamente en una estrella a 1.300 años luz de la Tierra y otra a 1.230 años luz, ambas en la constelación de Acuario, y serán descritos próximamente en un estudio que se publicará en The Astronomical Journal.

Por ahora solo se han utilizado las diferentes modificaciones de este algoritmo con Kepler y K2, pero se cree que también podrían ser útiles para analizar los datos obtenidos por TESS, el sucesor lanzado en 2018, después de que la NASA tomara la determinación de “jubilar” a Kepler, un telescopio que, incluso fuera de servicio, todavía tiene muchos planetas que encontrar.