Autor: David Martinez

Sekiro Shadows Die Twice se pondrá a la venta el próximo 22 de marzo en todo el mundo. Es el último juego de From Software (el equipo de desarrollo que nos brindó Dark Souls y Bloodborne), bajo la dirección de Hidetaka Miyazaki y, al igual que su protagonista -el lobo de un solo brazo- está rodeado de un halo de misterio. Sekiro es un juego único y complejo, que se diferencia de los anteriores en la ambientación, el estilo de combate y los aspectos de rol, y que aún así presenta elementos "marca de la casa".

En este reportaje os dejamos las cosas que hay que saber sobre Sekiro antes de jugar. Una serie de consejos que nos pondrán las cosas -un poco- más fáciles en nuestra lucha contra el clan Ashina. Aunque el juego comienza con un tutorial, muchos de los aspectos que os contamos en este reportaje son técnicas avanzadas, que agradeceréis conocer antes de empezar a jugar.

No es un Dark Souls

Sekiro comparte la dificultad de los RPG medievales de From Software, pero no se juega igual. Cuando algo se nos ponía muy cuesta arriba en un Dark Souls siempre podíamos dedicarnos a subir nivel, recuperar las almas (o los ecos de sangre en Bloodborne) de nuestro viejo cadáver o repetir zonas que hubiésemos memorizado. En Sekiro, esto no es posible. Sin embargo, contamos con una "segunda oportunidad" en forma de resurrección, y las estatuas -que actúan como las hogueras- son más frecuentes.

No hay editor

Ya no tenemos que crear un personaje en el editor, ni repartir los valores de sus diferentes características. El protagonista de Sekiro está definido y es igual para todo el mundo (y tiene una interesante historia personal). No hay especialidades propiamente dichas, sino que se adapta a nuestra forma de jugar y a los "gadgets" que utilicemos.

El sigilo es la clave

Podemos acercarnos a los enemigos por la espalda, saltando desde arriba o colgados desde una cornisa, y acabar con ellos de una estocada. El shinobi también se puede ocultar entre las hierbas altas para planear sus siguientes movimientos, y pegarse contra las paredes para no ser visto. En cuanto nos acostumbremos a utilizar el sigilo como el arma más efectiva, vamos a tener las cosas mucho más fáciles.

Para y golpea

Los combates se ganan rompiendo la guardia de los rivales. Hay dos formas de conseguirlo: bien encadenando un montón de estocadas -si nos lo permite nuestra barra de stamina- o bien deteniendo los ataques del contrario en el momento justo, que nos ofrece más capacidad de reacción. A veces los enemigos realizan ataques imparables, que tendremos que esquivar con un salto o una voltereta, y que se anuncian con la aparición de un kanji (una letra japonesa) de color rojo.

Un escenario intrincado

El mapa de Sekiro Shadows De Twice está interconectado entre sí a través de una serie de atajos y caminos que debemos abrir. En el centro del mapa se encuentra el Templo Dilapidado, desde el que podemos viajar a las estatuas que hayamos activado previamente. Los mapas se extienden tanto en horizontal como -una de las grandes novedades del juego- en vertical.

El gaaancho


Minipunto para el que haya entendido la referencia. El shinobi va equipado con un brazo prostético que lanza proyectiles (shuriken y petardos), sirve como arma contundente (un hacha capaz de romper escudos y una lanza capaz de destrozar las armaduras) nos sirve como protección (desplegando un paraguas metálico) y que, sobre todo, nos permite trepar a las zonas elevadas con un garfio, como en la saga Tenchu. Cuando miramos en una dirección, el juego nos indica a qué elementos podemos encaramarnos mediante un icono, que cambia de color según la distancia a la que nos encontramos.

Tres formas de mejora

Las habilidades de Sekiro se pueden potenciar de tres formas distintas; cuando visitamos el Templo Dilapidado podemos visitar a la doctora Emma para que mejore nuestro sistema de pociones. El escultores quien se dedica a añadir funciones adicionales (o subir de nivel) a nuestro brazo prostético, y el samurai inmortal es quien nos permite aprender nuevos combos con la katana.

Resucita en el momento oportuno

La clave de la resurrección, como indica el propio título del juego "Shadows Die Twice", está en que no se use como una simple vida extra. La primera vez que somos derribados, tenemos que esperar al momento oportuno, dejar que los enemigos se confíen, e incluso nos den la espalda, y entonces volver a la vida para acabar con ellos por la espalda. La resurrección está limitada, sólo podemos hacerlo una vez, así que es mejor esperar al momento oportuno.

Escucha


Como buen ninja, Sekiro es capaz de acercarse a los enemigos para escuchar. A veces estas conversaciones "al vuelo" no nos dejan más que algún detalle relacionado con el argumento. Pero otras veces nos dan pistas muy importantes sobre el camino que debemos seguir o el punto débil de los enemigos. Así, por ejemplo, podemos descubrir que los ogros temen al fuego antes de lanzarnos al combate contra las criaturas.

Sigue el argumento

Al contrario que en otros juegos del estudio, principalmente Dark Souls y Bloodborne, en que el argumento estaba "disperso" en conversaciones y manuscritos, Sekiro nos cuenta la historia del lobo de un solo brazo y el heredero divino a través de secuencias CG. Así resulta más accesible para todo tipo de jugadores.

Con estos 10 consejos para antes de jugar a Sekiro, seguro que vuestra toma de contacto con el juego no será tan (abrumadoramente) difícil. Aunque tampoco está de más que os vayáis acostumbrando a leer "Has muerto" como en los anteriores juegos del estudio. Eso sí, la dificultad no nos ha parecido frustrante en ningún momento; es más bien un reto que nos invita a seguir jugando.

Este artículo fue publicado originalmente en Hobby Consolas