Luego de conocerse que el algoritmo de recomendación de YouTube facilita que pedófilos encuentren videos de menores, la plataforma de Google ha tomado cartas en el asunto.

El youtuber Philip DeFranco compartió la respuesta de la empresa ante la polémica desatada por su colega, Matt Watson, quien puso en evidencia el modo como operan los pederastas en contenido de menores.

YouTube dijo que en las últimas 48 horas han desahiblitado los comentarios en decenas de millones de videos. Más de 400 canales fueron eliminados por los comentarios que dejaron en los videos, y algunos de ellos, considerados ilegales, fueron reportados a las autoridades.

La compañía ha vuelto a decir que "están trabajando duro para erradicar el comportamiento horrible en su plataforma", y mientras eso sucede, anunciantes como Walt Disney, Nestlé y Fortnite ya retiraron la publicidad de sus productos en YouTube.

Luego de conocerse que sus anuncios aparecían en los videos de menores, las tres empresas decidieron dar marcha atrás y suspendieron sus campañas. El reporte inicial dejó entrever que estos videos tenían activada la monetización, después Bloomberg confirmó que la inversión de anunciantes en este contenido no superó los $8.000 dólares, cifra que les sería devuelta.

YouTube, a fuego cruzado

YouTube ha estado muy activo en los últimos días luego de tanta polémica. Por un lado dijo haber realizado ajustes al sistema de recomendaciones con el fin de mostrar menos videos de conspiraciones. La idea es buena, aunque todavía no la vemos del todo implementada, sobre todo en teorías del 9/11 o de problemas locales sugeridas en videos que no tienen relación alguna.

El cambio en el sistema de recomendaciones se complementa con una nueva política para la suspensión y cancelación de canales. YouTube quiere que los creadores de contenido estén conscientes de cuando violan las normas de la comunidad.

El problema es que los videos conspiratorios o el contenido basura que aparece en la barra de tendencia, genera miles de dólares a YouTube por medio de anuncios. Es fácil que la gente se aproveche de un algoritmo que tiene como objetivo que pases el mayor tiempo posible en la plataforma, no necesariamente consumiendo contenido veraz (o legal).