Roman Fedortsov es un pescador de fondo marino que ha decidido publicar en redes sociales imágenes sobre algunos de los monstruos con los que se topa en su día a día: "Nunca me he asustado de los peces que he cogido. Siempre me han interesado e impresionado", explica a Hipertextual a través de un correo electrónico.

Fedortsov vive en la ciudad portuaria de Murmansk, una de las regiones más al norte de Rusia. De hecho, se encuentra en el llamado círculo polar ártico. Desde allí sale todos los días a faenar desde los últimos 18 años. No es un pescador más, ya que además de hacer fotos a estos animales tan extraños, es el encargado del proceso de congelación de los pescados que, al final, se entrega al cliente.

Las jornadas de trabajo son largas, hay seis horas en las que se pescan y otras seis de descanso. Fedortsov trabaja en el procesamiento del pescado y controla el trabajo de otros marineros. Mientras se preparan los peces para su congelación, es el momento en el que este marinero da con sus monstruos marinos. Así es como llegan hasta él los ejemplares más extraños que uno pueda encontrar en el mar.

Fedortsov utiliza su tiempo libre para cosas cotidianas como ver la televisión, comer o dormir. Pero también para hacer las fotografías de todos estos extraños animales marinos con los que se encuentra. El ruso cuenta con miles de seguidores en sus redes sociales. Cada imagen que sube a Instagram genera una gran cantidad de me gusta y comentarios. Además de imágenes también suele capturar a estas criaturas en vídeo, para el deleite de sus seguidores (aunque algunos dan un poquito de asco, ¿no?).

Cuando encuentra algún pez de estos que todavía está vivo (suele ser, "por desgracia", pocas veces), lo vuelven a lanzar al mar ya que ellos se dedican a coger bacalao, abadejo, fletán, gallineta, arenques... Estos tipos de pescados se encuentran a profundidades de entre 300 metros y un kilómetro. Estos monstruos no suelen encontrarse en esas zonas, pero a veces, por el motivo que sea, se enredan entre las redes de Roman y su equipo.

Ya hace un par de años que este pescador ruso sube imágenes a sus redes sociales, aunque el último año es el que mayor repercusión ha tenido. No cree que las imágenes que sube ahora sean "diferentes" a las anteriores. "Me sorprende la popularidad de mis cuentas ahora", comenta.

La idea de subir este tipo de imágenes vino porque "muchas personas no tienen ni idea de cómo son los peces de aguas profundas" y porque "quería compartir su experiencia" con los demás. Al fin y al cabo, aunque lleva muchos años trabajando en esto, todavía le "impresiona la apariencia de algunos" de estos peces.

Pero ¿de dónde vienen estos peces tan extraños? Suelen ser peces abisales, es decir, que habitan en las profundidades del mar. Este pescador suele moverse en zonas del Mar de Noruega, el Mar de Barents o el Océano Atlántico y es ahí donde encuentra estos tesoros del mar.

Entre los peces abisales que ha logrado coger está el tiburón anguila, el pez conejo, el rape o el diablo negro del mar (peces parecidos al que aparece en Buscando a Nemo que tienen una luz delante de la cara) o el pez luna.