Obviamente, los espermatozoides más rápidos pueden ser los primeros en lograr el objetivo, lo que hace que la motilidad sea un indicador importante de la calidad del esperma, pero los resultados de una reciente investigación, revelan que el aparato reproductor femenino es una carrera de obstáculos que favorece a los espermatozoides más ágiles.

Solo los más rápidos y competitivos

El estudio, realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de Cornell en Estados Unidos, sugiere que las estenosis, puntos de estrechamiento del tracto reproductivo femenino, actúan como puertas, ayudando a evitar que los espermatozoides que nadan más lentamente lleguen a un óvulo.

De acuerdo a los investigadores, estos estrechamientos realizan la función de un filtro en la selección del esperma más rápido y más competitivo.

Con la eyaculación, millones de espermatozoides emprenden un viaje a través del tracto reproductivo (la vagina, el cuello uterino, el útero y las trompas de Falopio) nadando contra el líquido que fluye a través del tracto, el cual se mueve a diferentes velocidades a lo largo del camino.

Estudios anteriores han demostrado que los espermatozoides tienden a seguir las paredes del tracto para “dirigirse” hacia el óvulo, pero no han investigado qué efecto pueden tener los puntos estrechos que se encuentran en la ruta.

A fin de observar el efecto que pueden generar estos estrechamientos, los científicos crearon un pequeño modelo microfluídico que imitaba el tracto reproductivo femenino, incluyendo anchos que variaban de 300 a 30 micrómetros.

Los investigadores puntualizan que en un canal curvo, la naturaleza del flujo de la corriente difiere al de un canal recto, y es más difícil que los espermatozoides lo superen, más con la corriente en contra.

Superando el cuello de botella

A través de simulaciones por computadora y pruebas de esperma, los investigadores encontraron que el esperma más rápido, cuando es detenido por la corriente en un punto estrecho, podría regresar a una pared, nadar a lo largo de esta vía e intentarlo de nuevo.

Que un nadador pudiera atravesar este “cuello de botella” dependía en última instancia de la velocidad del fluido a través del punto estrecho y de la velocidad del espermatozoide.

Como lo demostraron los experimentos con espermatozoides bovinos y humanos realizados, tales contracciones desempeñan el papel de una puerta, permitiendo que solo pasen espermatozoides a una velocidad no inferior a un cierto valor.

Por lo tanto, explican los autores del estudio, los estrechamientos de las paredes del tracto genital incuestionablemente proporcionan un tipo de control de calidad del esperma que resulta altamente efectivo.

Este artículo fue publicado originalmente en Tekcrispy