Trello y Slack gozan en la actualidad de popularidad en el ámbito profesional. El primero, como gestor de tareas, y el segundo como herramienta de comunicación para entornos de trabajo.

La oferta es variada y abundante, pero estas dos opciones se han convertido en referentes en sus ámbitos para facilitar el trabajo a distancia o presencial y la gestión de tareas y equipos de manera productiva y eficiente.

De ahí que las novedades en forma de aplicaciones de escritorio, móviles u online se basen en Trello y Slack, como ocurre con HeySpace.

En primer lugar, destaca por ser gratuita. Tal vez en el futuro añade funciones premium de pago para equipos más voluminosos. Y como suele ser cada vez más habitual, HeySpace funciona en la Web, de manera que sólo necesitamos un navegador y conexión a internet para manejarlo.

El resto nos resultará muy familiar si trabajamos o hemos trabajado con Trello o Slack. Trello es la base, con todos sus elementos estrella, como las listas, las tarjetas, los filtros de búsqueda, la posibilidad de gestionar usuarios. Incluso el diseño es similar.

Menciones, archivos adjuntos, historial de tareas previas, avisos… HeySpace hace propias las funciones de Trello que lo han convertido en referencia.

Conversaciones productivas

¿Y qué hay de Slack? La segunda cara de HeySpace consiste en ofrecer un chat donde crear grupos o conversaciones individuales en tiempo real o dejando el mensaje hasta que reciba una respuesta.

Como aliciente, HeySpace dice no tener límite de usuarios. A partir de aquí, las funciones de chat incluyen mejoras que en Slack no están tan desarrolladas o que implican enlazar con Trello mediante plugins.

Además de facilitar la comunicación en tiempo real, HeySpace facilita el seguimiento de tareas mientras hablamos con nuestro equipo en varios canales. Por un lado, podemos configurar fechas límite, asignar una tarea a determinados usuarios, que alguien siga una tarea aunque no esté involucrado y seguir el progreso de la tarea de manera visual con la barra de porcentaje. Por otro lado, es posible convertir un mensaje en tarjeta para seguirla en la conversación o en el muro de tareas.

Por lo demás, HeySpace no olvida las bondades de SnapChat, incluyendo menciones, archivos adjuntos, historial de mensajes, avisos desde la app o vía correo electrónico, grupos y conversaciones individuales, etc.

Pensarlo y hacerlo

Empezar a trabajar con HeySpace es tan simple como registrarnos con nuestros datos o a través de nuestra cuenta de Google. A partir de ahí crearemos nuestro espacio de tareas y los grupos de chat que necesitemos una vez hayamos invitado al resto de usuarios.

Poco se le puede reprochar a HeySpace, una apuesta segura que se basa en lo mejor de dos herramientas de por sí buenas, con sus más y sus menos. Con el tiempo seguramente mejore añadiendo conexiones con herramientas de terceros, como las propias Slack y Trello, Asana, Todoist, Jira, etc.

También se echa en falta la posibilidad de buscar entre mensajes, por ahora sólo es posible usar filtros y alguna opción para importar datos o contenido de nuestra herramienta actual. Otro detalle interesante sería contar con aplicaciones móviles, ya que por ahora sólo es accesible vía web.

En cualquier caso, el proyecto es joven, pero apunta maneras.