Que la proliferación de plataformas de servicios de cine en streaming, de vídeo bajo demanda, ha facilitado que el público pueda ver más películas y series de televisión de forma legal, cuando cada uno lo de sea en vez de ceñirse a las emisiones y sin molestas tandas publicitarias es un hecho. Y resultó una gran alegría que FilmStruck, con su estupendo catálogo cinematográfico, llegase a España, y precisamente por lo mismo supone ahora un disgusto saber que cerrará el próximo 29 de noviembre, después de dos años brindando las obras de The Criterion Collection y unas cuantas distribuidoras en Estados Unidos y unos meses escasos, que saben a bien poco, para los cinéfilos españoles, franceses y británicos.

Warner Bros. Digital Networks y Turner International son las compañías a las que pertenece la plataforma, y esta triste clausura está motivada por la reestructuración de sus negocios que la primera lleva un tiempo realizando, pues busca dedicar todos sus recursos disponibles al entretenimiento masivo, es decir, está reorientando sus divisiones a ello y recorta en aquellas que con un público más especialito o con interés en consumir cine menos comercial. Por eso, hace dos semanas le puso el candado inesperadamente, sin previo aviso, a DramaFever, su servicio de mayor veteranía en VOD que se especializaba en dramas coreanos desde agosto de 2009, y Super Deluxe, una red de cortometrajes vanguardistas.

Pero este inmediato antecedente no hace menos imprevisto el fin de FilmStruck. En España, por ejemplo, se presentó el pasado junio, y sus responsables estuvieron colaborando con la última Semana Internacional del Cine de Valladolid, la que suma sesenta y tres, celebrada entre el 20 y el 27 de octubre, y se supone que la plataforma iba a patrocinar oficialmente el Gran Premio del Público en la edición número cincuenta y seis del Festival de Gijón, donde tendrá lugar entre el 16 y el 24 de noviembre. Según el comunicado de Turner y Warner Bros., “aunque FilmStruck tiene una base de seguidores muy leal, sigue siendo en gran parte un servicio de nicho”, lo que habría ocasionado que la retiren.

Pero esto se revela como una razón incongruente a todas luces si consideramos que unas semanas atrás lanzaron DC Universe, otra plataforma de streaming con un nicho concreto. Y, si ha sido como un buen jarro de agua fría para los usuarios de FilmStruck, que se sentaban a contemplar filmes de directores tan respetados como Clint Eastwood, Neil Jordan, Paul Thomas Anderson, Gus van Sant, Brian de Palma, Sidney Lumet, Martin Scorsese, Tim Burton, John Huston, Oliver Stone, Terence Malick, Sydney Pollack, Roman Polanski, David Lean, Orson Welles, Ernst Lubitsch y otros muchos, sus colegas Guillermo del Toro (El laberinto del fauno), Rian Johnson (Brick) y Barry Jenkins (Moonlight) han lamentado en las redes que defenestren a la plataforma:

“Encontraremos la manera de traerla de vuelta. ¡Lo haremos!”, ha asegurado Del Toro en Twitter. Por su parte, el realizador de Star Wars VIII: Los últimos Jedi, ha manifestado lo que tenéis a continuación en la misma red social: “FilmStruck era demasiado buena para durar. La veo flotando tristemente lejos del desierto carbonizado que es 2018, al estilo de Lorax”. Y Jenkis indicó lo que sigue por el mismo canal: “Eran personas de carne y hueso que realmente cuidaban el trabajo que estaban haciendo y a las personas que elaboran y aprecian el cine”. En julio de 2017, Russell Brandom dijo en The Verge que FilmStruck disponía de “las mejores películas del mundo” pese a que la accesibilidad de su página web fuera “terrible”.

En cualquier caso, los suscriptores de este servicio de streaming aún están a tiempo de disfrutar de algunas de esas películas: entre otras de los cineastas mencionados, quienes contrataran este servicio pueden aprovechar para zamparse, si aún no lo han hecho, platos tan placenteros como Hiroshima, mon amour (Alain Resnais, 1959), Lolita, 2001: Una odisea del espacio (Stanley Kubrick, 1962, 1968), La noche americana (François Truffaut, 1973), El resplandor (Kubrick, 1980), Fanny y Alexander (Ingmar Bergman, 1982), Reservoir Dogs (Quentin Tarantino, 1992), Historias mínimas (Carlos Sorín, 2002), El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford (Andrew Dominik, 2007) o Blue Jasmine (Woody Allen, 2013). Diez obras que son garantía del mejor fin de fiesta para ellos.