Como cada mes y como parte del malestar propio de la menstruación, la regla viene asociada con el dolor. Este puede puede ser de diferentes intensidades. En principio, si se trata solo de unas molestias, no hay que preocuparse. Sin embargo, hay mujeres que sufren dolores intensos que pueden estar causados por alguna enfermedad. ¿Qué enfermedades ginecológicas pueden causar estas molestias?

El dolor de regla, más conocido entre los facultativos como dismenorrea, es un dolor asociado con la llegada o los primeros días de la menstruación que, según su intensidad, puede o no ser normal. En el caso de un dolor moderado o intenso, se puede asociar con dos tipos de enfermedades: endometriosis y miomas, tal y como explica la doctora Alicia Hernández, coordinadora de la Unidad de Endometriosis del Hospital Universitario La Paz, en Madrid.

"La causa más frecuente de este dolor es la endometriosis", dijo a Hipertextual la doctora Hernández. Sin embargo, "no todos los dolores de regla o pélvicos se asocian a endometriosis", matiza. Otras patologías, tanto ginecológicas como de otro tipo, pueden asociarse al dolor: "Hay otras patologías que se pueden asociar, como los miomas o cualquier otra enfermedad o patología del aparato genital", comenta.

Puede que ya haya oído hablar sobre la endometriosis y los problemas de fertilidad que se pueden derivar de ella o puede que ni siquiera sepa qué es exactamente. Así que veamos cuál es la definición de esta patología: "La endometriosis es la presencia de endometrio, la capa más interna del útero, fuera de su lugar habitual, es decir, fuera del útero", detalla la doctora Hernández. "Puede estar en los ovarios, en el intestino... es decir, en los lugares más cercanos al aparato genital. El lugar más habitual en el que se puede encontrar tejido endometrial es en el ovario".

endometrio
Nephron (Wikimedia)

¿Y los miomas? Los miomas son, tal y como explica la doctora Hernández desde el otro lado del teléfono, proliferaciones benignas en el útero. "A veces endometriosis y miomas van asociados", apunta, "pero son proliferaciones del miometrio, es decir, el músculo del endometrio", aclara.

Preguntada sobre el dolor relacionado con los ovarios poliquísticos, la doctora Hernández señala que "no es de los que más causan dolor", ya que "en muchos casos hay ausencia de regla (amenorrea), entonces, cuantas menos reglas, menos dolor sufre la paciente".

¿Qué hacer cuando el dolor se sale de lo normal?

Pero, ¿dónde está el límite entre un dolor normal y otro que no? "Un dolor de regla normal, es decir, una molestia, se pasa con un antiinflamatorio, paracetamol o anticonceptivos", comenta la doctora Hernández. "A veces, cuando una mujer tiene dolor de regla, se le pone un anticonceptivo para evitar ese dolor. Esos dolores que no desaparecen de estas formas, hay que pensar que hay algo más. Un dolor leve, malestar o sensación diferente cuando se tiene la regla, vale, pero, un dolor intenso de regla no es normal".

Otros síntomas que nos pueden indicar que estamos ante algo más que una dismenorrea normal puede ser otro tipo de dolores: "La mujer con endometriosis también tiene dispareunia, dolor durante las relaciones sexuales, y la disquecia, que es dolor al defecar", señala la doctora Hernández. Estos síntomas pueden ayudar al especialista a dar con lo que le está afectando al paciente.

Y por este motivo es esencial que las personas con dolor menstrual (o problemas de cualquier tipo relacionados con los genitales) acudan a un ginecólogo. "Para poder saber de dónde viene el dolor hay que acudir al ginecólogo, que hará una amnánesis", es decir, preguntará al paciente sobre su historial médico y los problemas que refiere. También hará una exploración ginecológica y una ecografía transvaginal para detectar si existe algún problema. Tras analizar los ovarios y el útero de la paciente, se le ajustará un tratamiento.

¿Cuál es el tratamiento? "Primero tratamientos analgésicos y hormonales -como anticonceptivos-", expone la doctora. A veces, incluso si los tratamientos médicos no funcionan, señala, habría que pasar al siguiente paso: la cirugía para mejorar el dolor.

Por otra parte, se suele recomendar de unas mujeres a otras ponerse calor o frío en la zona del abdomen de los ovarios para aliviar el dolor. Pero, ¿realmente esto es efectivo? "Son medidas que solo hacen que la paciente esté más confortable, no van a influir en la enfermedad", aclara Hernández. "Normalmente el calor mejora la sensación de dolor, pero probablemente porque ya se encuentre mejor. En un día lluvioso o frío, el calor hará que se sienta mejor, pero si haces lo mismo cuando está a 40ºC, se sentirá peor", señala. Por tanto, "el calor o el frío no mejoran la enfermedad o el dolor, el único motivo es que la paciente se sentirá mejor", afirma.