El apocalipsis, el temido y conocido fin del mundo —y de la temporada— por fin llegó. American Horror Story: Apocalypse cerró, para sorpresa nuestra, con un emocionante episodio, en donde, sobre todo, nos dejaron claro que el mal jamás muere.

Te recordamos no seguir leyendo si no has visto el episodio 9x10, llamado "Apocalypse Then".

Por fin le dimos la vuelta a toda la historia que desencadenó el fin del mundo que vivimos en el primer episodio. Como es costumbre en esta serie de antología, los saltos en el tiempo y flashbacks son recurrentes —muchas veces bastante amenos—. Por tal motivo durante toda la temporada repasamos cómo fue que se gestó el apocalipsis, cómo es que un buen día llegaron las brujas, Cordelia, Madison y Myrtle, y confrontaron al enigmático Michael; por qué Coco, Mallory y Dinah desconocían que eran brujas y como es que, las acompañantes de la Suprema estaban con vida.

Claro, muchas otras cosas más: por qué aquel búnker tenía reglas tan extrañas y costumbres tan victorianas bajo el mando de miss Wilhemina Venable; quienes eran Timmothy y Emily y por qué era tan importante que sobrevivieran. A todo —o casi todo— tuvimos respuesta y se clarificaron en el décimo y último capítulo de la temporada.

Lo cierto es que se trata de un cierre muy interesante, mucho más que la temporada en su conjunto. A la distancia la entrega luce mejor de lo que esperábamos y hace valer los muchos hilos sueltos que había dejado la historia. Los creadores echaron mano de dos de las temporadas más queridas de la franquicia —Coven y Murder House— y las hicieron funcionar. Es verdad que no todos los capítulos son interesantes, incluso resultan casi inconexos, y que a veces todo parecía una mala broma, pero todo tomó su lugar. Nuestras dudas no eran gratuitas, después de todo llevamos dos temporadas queriendo que el show nos diera ese horror y sorpresa que caracterizaron las primeras entregas. Sin embargo, Apocalypse cierra mucho mejor de lo que esperábamos.

Y es que en este final de temporada, cuando por fin las brujas se enfrentan a Michael las cosas fueron de bien a excelente. Para empezar porque Angela Basset, en el papel de Marie Laveau, regresó para coronar el capítulo final. Su participación es pequeña pero deja en claro quien es la verdadera y única (y espectacular) reina vudú (perdónanos Adina Porter). Claro que Michale acaba con ella, lo mismo, y de forma sorprendente, con Madison. Pero sí que podemos agradecer a los fans de Marie que haya aparecido en el capítulo final.

Con lo que no contaron las valientes brujas fue con Brock, el esposo de Coco que regresó al búnker para vengarse de ella por no rescatarlo de las bombas nucleares. Él aparece en el momento menos oportuno y en su locura hiere de muerte a Mallory. Con lo que le resta de vida jamás podrá hacer el complicadísimo hechizo de viajar en el tiempo y cambiar el curso de la vida. Por eso Cordelia hace lo que mejor sabe hacer, sacrificar su vida por sus chicas. Al morir ella Mallory recupera la vida (y se convierte en la Suprema) y borra del mapa al anticristo antes de su levantamiento, cuando aún vivía en Murder House. Qué grande Constance cuando deja morir a su querido y, al mismo tiempo, repudiado nieto; además fuera de la casa para que no pueda volver.

Con el tiempo en orden y el anticristo fuera del mapa, Mallory se integra a la academia de Cordelia y hace lo que debe hacer: proteger a sus hermanas brujas, como a Queeny, a quien le dice que no vaya al Hotel Cortez; pero también trae de regreso a Mallory y a Misty Day. Todo es felicidad con nuestro aquelarre favorito.

Eso sí, como decíamos, el mal jamás muere y el epílogo nos demuestra que es imposible erradicarlo. Los personajes efímeros (y casi inexplicables) de Timothy y Emily, aquellos chicos que vivieron en el búnker y desparecieron tan rápido como aparecieron eran las cartas bajo la manga del diablo (?) para hacer nacer a su hijo. Así cierra la temporada, con el papa negro y Miriam Mead tocando a la puerta de esta pareja que se acababa de encontrar con la sorpresa de que su hijo había liquidado a su niñera —como escena calcada al carbón del pequeño Michael—. Bien citó Mallory a Lavoisier: "La energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma". En este caso: la maldad, el anticristo o como se le llame, jamás morirán.

Lo que más nos gustó:

  • Angela Basset como la genial Marie Laveau
  • El sacrificio de Cordelia
  • Que al final todo cayera en su lugar y diera valor a la temporada completa

Lo que menos nos gustó:

  • Que tal vez no volveremos a ver la señora Jessica Lange en otra temporada de American Horror Story