La activista y estudiante de derecho rusa Anna Dovgaliuk ha dado la nota por protagonizar un vídeo en el que a diversos hombres en el metro de San Petersburgo (Rusia) les arroja agua con lejía en sus pantalones por sentarse con las piernas "demasiado" abiertas, es decir, el llamado manspreading.

Originalmente, había sido subido en el canal de YouTube de la también modelo de 20 años el 25 de septiembre, pero, fue eliminado por la plataforma por infringir sus políticas de contenido. Luego se hizo viral tras ser publicado hace unas dos semanas por el medio en inglés In The Now, donde ya tiene más de 6.7 millones de reproducciones. Este canal de redes sociales es propiedad de Russia Today (RT), un medio de comunicación que responde directamente al Kremlin.

¿Falso o verdadero?

La revista rusa en línea Bumaga consiguió entrevistar a uno de los sujetos a quienes les echa el cloro con una botella de plástico en la entrepierna. Stanislav Kudrin aseguró que fue pagado por hacerse pasar como "víctima" de la activista social para el vídeo.

En su perfil de Facebook, que ya ha sido eliminado, Kudrin escribió, según recoge dicho medio local:

Nos echaron agua [...] Naturalmente, escenificado. Esa sensación cuando vienes al rodaje con dos pantalones de repuesto y te vas con un sueldo.

En la publicación borrada, también sugería que el vídeo fue realizado por My Duck's Vision, un estudio que ha sido previamente acusado de tener vínculos con el Kremlin y, por tanto, el apoyo del presidente ruso Vladimir Putin. No obstante, el estudio especializado en vídeos virales ha negado las acusaciones y cualquier nexo con la producción del mismo.

Propaganda del Kremlín

De acuerdo con EU versus Disinformation, In The Now es propiedad del Gobierno ruso y el vídeo es propaganda del mismo. El objetivo, según el sitio especializado en la disección de desinformación pro-Kremlin, es provocar reacciones anti-feministas como las del vídeo en Facebook, donde los usuarios han expresado su indignación contra Dovgaliuk a menudo en un lenguaje fuertemente misógino.

"Esta no es una protesta, es un ataque. Tal vez alguien debería vertir blanqueador en ella por sacarse los pechos. Es la misma cosa", escribió Robin Stedman, cuyo comentario ha sido el más popular al reunir más de 14.000 "me gusta".