El terremoto y posterior tsunami que afectó Indonesia ha causado un daño enorme en la región, especialmente en Palu, una de las ciudades más afectadas junto a Donggala. Han muerto más de 1.500 personas y cientos de heridos en la isla de Célebes.

El tsunami causado por el sismo de magnitud 7,5, ubicado a 58 kilómetros al noreste de Donggala con una profundidad de 10 km, generó olas de entre 5 y 6 metros de altura, dejando caos y destrucción tras su paso.

Sutopo Purwo Nugroho, portavoz de la Agencia Nacional de Mitigación de Desastres de Indonesia (BNBP), quien está a cargo y supervisión de los esfuerzos de rescate en la zona, compartió en su cuenta de Instagram un timelapse que muestra cómo la licuefacción del suelo ha devastado zonas completas en Palu.

“Este es el proceso de licuefacción en el complejo de viviendas de Petobo, observable usando imágenes de satélite del servicio WorldView. Casas y edificios son arrastrados y enterrados en lodo causados por el tsunami”.

La licuefacción del suelo, un proceso geológico en que la estructura misma de un terreno colapsa es poco conocida por locales en la isla de Célebes, de acuerdo a medios locales, llamándolo “tsunami de tierra”. Testigos describieron la forma en que casas y estructuras fueron arrastradas por más de 700 metros de su ubicación original y posteriormente sumergidas en el lodo.

Un tsunami es normalmente causado por el movimiento vertical de los bordes de una falla terrestre, pero en el caso del ocurrido en Célebes, fue un movimiento horizontal, motivo pro el cual científicos están en busca de su origen.

Videos del momento de la llegada del tsunami

YouTube está lleno de videos del momento de la llegada del tsunami a Palu, como los que incluimos en este artículo, donde se puede ver el paso sin perdón del agua a medida que destruye partes de la ciudad.

Un dron captura la devastación

Si el timelapse satelital no es capaz de mostrar el poder devastador de un tsunami, las imágenes captadas desde un dron que sobrevuela partes de Célebes, publicadas por The Guardian, dejan claro el nivel de destrucción que ha sufrido la isla, en especial algunas de las regiones residenciales en Palu.