Los empleados de Google, Amazon y Microsoft y su rechazo ante la implicación en proyectos militares

Los trabajadores de las tecnológicas estadounidenses muestran cada vez más rechazo antes las colaboraciones con los organismos estatales.

Por – Oct 18, 2018 - 14:52 (CET)

La participación en proyectos de índole militar, policial o relacionados de alguna manera con el departamento de Defensa de Estados Unidos por parte de las grandes empresas del sector tecnológico norteamericano comienza a ser uno de los puntos candentes del panorama actual. Frente a los lucrativos contratos gubernamentales que pueden obtener las compañías se sitúan unos empleados cada vez más contrarios a las decisiones de estas, que comienzan a mostrar claramente su descontento.

Lo han ido haciendo a lo largo de los últimos meses, siendo el caso más sonado el de los miles de trabajadores de Google que expresaron de manera pública su disconformidad ante la participación de la gigante de Mountain View en el proyecto Maven, una colaboración entre la empresa y el Pentágono para implementar el uso de inteligencia artificial en drones. Su potencial uso perverso de índole militar en el futuro era algo, según los empleados, que no cabía dentro de los ideales de la empresa.

Una situación que derivó en la rescisión por parte de Google de este contrato y en la redacción de la empresa de una serie de pautas éticas para el buen uso de la inteligencia artificial –con varios puntos poco claros, eso sí–. Las consecuencias se extienden hasta este mismo, habiendo rechazado la compañía participar en un nuevo proyecto con el departamento de Defensa para proporcionar soluciones en la nube dado que podría entrar en conflicto con sus ideales, impidiendo la que parecía una clara adjudicación de un suculento contrato por valor de 10.000 millones de dólares.

No solo Google

Sin embargo, de un tiempo a esta parte, Google no está sola. Los empleados de compañías como Amazon o Microsoft, que también andan en el ajo del proyecto JEDI (Joint Enterprise Defense Infrastructure) al que ha renunciado Google, también han ido haciendo patente su descontento. Los de Amazon, por ejemplo, hicieron llegar el pasado mes de junio una carta a Jeff Bezos para que no proporcionase tecnología de reconocimiento facial al Gobierno, lo cual se ha repetido esta semana a través de una publicación anónima en la plataforma Medium.

"Cuando una empresa pone nuevas tecnologías en el mundo, tiene la responsabilidad de pensar en las consecuencias. Amazon, donde trabajo, actualmente permite que los departamentos de policía de todo el país compren su producto de reconocimiento facial, Rekognition, y yo y otros empleados exigimos que detener esto de inmediato", comienza relatando.

Un artículo que sale a la luz de después de que Bezos declarara hace unos días que su posición como líder conlleva tomar en ocasiones decisiones controvertidas, cuna visión que no parecen compartir muchos de los empleados en lo referido a las acciones militares. "La venta de este sistema es contraria a los valores declarados de Amazon. Nos promocionamos como una empresa centrada en el cliente, y Bezos se ha pronunciado directamente en contra de las políticas gubernamentales poco éticas que apuntan a los inmigrantes, como la prohibición musulmana", continúa el texto, donde se expresa también que la empresa comercializa un "peligroso sistema de de vigilancia masiva".

"Microsoft, no pujes por JEDI"

Con estas palabras pide un empleado de Microsoft, en una carta abierta publicada también de forma anónima en Medium, que la compañía no entre en la puja por llevarse la adjudicación del mencionado proyecto. "Muchos empleados de Microsoft no creemos que lo que construimos deba usarse para librar la guerra. Cuando decidimos trabajar en Microsoft, lo estábamos haciendo con la esperanza de 'posibilitar a cada persona en el planeta para lograr más', no con la intención de poner fin a la vida y mejorar la letalidad".

En el texto se hace alusión en repetidas ocasiones a las manifestaciones de los empleados de Google y cómo la empresa se ha postulado de manera clara ante este tipo de negocios, por beneficiosos que puedan resultar en el apartado económico. De esta forma, se pide a Microsoft tomar cartas en el asunto y posicionarse abiertamente sobre las políticas de la empresa.