El astronauta Nick Hague de la NASA y el cosmonauta Alexey Ovchinin de la agencia espacial rusa Roscosmos han tenido que realizar un aterrizaje de emergencia tras despegar este jueves, a las 08.40 horas GMT, abordo de la nave espacial rusa Soyuz MS-10 desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajstán, rumbo a la Estación Espacial Internacional (EEI).

Ambos tripulantes se encuentran en buenas condiciones y fuera de la cápsula después de haber aterrizado al este de Dzhezkazgan (Kazajstán), a unos 400 kilómetros de distancia de donde despegaron. Los equipos de búsqueda y recuperación acudieron por ellos, ha informado la NASA en un comunicado de prensa, en el que detalló lo ocurrido:

Hubo un problema con el propulsor del lanzamiento de hoy. La cápsula Soyuz regresó a la Tierra a través de un descenso balístico, que es un ángulo de aterrizaje más agudo en comparación con lo normal.

La tripulación ya ha regresado en un helicóptero a Dzhezkazgan (Kazajstán) y ha sido recibida por su familia. Por su parte, Roscosmos está formando una comisión estatal para investigar la causa del fallo que provocó que la cápsula Soyuz se separara automáticamente del propulsor casi dos minutos después de haber despegado, agregó la agencia espacial estadounidense.

Hague y Ovchini se dirigían a la EEI en un viaje de seis horas sobre el Soyuz MS-10 para incorporarse durante los próximos seis meses a la llamada Expedición 57. Una vez ahí, realizarían tareas de mantenimiento y algunos experimentos científicos. Adicionalmente, el ruso tenía encargado investigar el agujero que apareció en septiembre pasado en la Soyuz MS-09.

"No podría estar más orgulloso de la familia @NASA hoy. Tantas personas estupendas, debidamente capacitadas y equipadas, operaron de manera efectiva de acuerdo con el procedimiento para garantizar que nuestra tripulación llegara a casa segura con sus familias. Es verdaderamente humilde liderar esta increíble agencia", dijo Jim Bridenstine, administrador de la NASA, en un tweet.