Luca Guadagnino enamoró a medio mundo con su última película, el verano romántico de Armie Hammer y Timothée Chalamet en Call me by your name para, poco después de alzarse con el Óscar a mejor guión adaptado, anunciar que su siguiente trabajo sería una suerte de reimaginación de la enigmática Suspiria de Dario Argento. En su reparto cuenta con estrellas como Tilda Swinton o Dakota Johnson.

Ha sido esta última, conocida mundialmente por su trabajo en la trilogía Cincuenta sombras, la que ha sido noticia en los últimas horas al conocerse que, en sus propias palabras, el rodaje del filme le había "jodido tanto que ha tenido que acudir a terapia". Ahora bien, pese a que se suelen asociar este tipo de películas oscuras y de terror con el sufrimiento de sus intérpretes y equipo técnico (los rodajes de Poltergeist y El Exorcista ya forma parte de la crónica negra de Hollywood), este caso no tiene nada que ver con la esencia del filme.

Y es que Johnson ha afirmado públicamente en el marco del Festival de cine de Venecia que el motivo está lejos de lo que muchos podrían pensar. Más allá del fondo y la forma del remake del clásico giallo, la actriz habla de un rodaje divertido y emocionante. Así pues, lo que le llevó a solicitar tutela psicológica fue la cantidad de emociones que dicha producción le hizo vivir. Evidentemente, eso sí, que Suspiria sea una película tan tensa contribuyó.

Estas han sido las palabras de Dakota Johnson:

A veces, cuando trabajo en una película absorbo muchos de los sentimientos de la gente. Cuando trabajas un tema oscuro se queda contigo; y hablar con alguien que sea agradable es una buena forma de abstraerte. Y mi terapeuta es una mujer realmente alegre.

Sea como fuere, Tilda Swinton ha aprovechado las declaraciones de su compañera de reparto para animar a "todos los que se hayan sentido agobiados por la película" a buscar ayuda psicológica. Y es que, pese al irregular recibimiento de la película de Guadagnino, son muchos críticos los que coinciden en que esta nueva Suspiria es realmente desgarradora.

La película, que se centra en la historia de una joven bailarina de ballet que descubre un siniestro secreto en una prestigiosa academia de danza, se estrenará el próximo 7 de diciembre.