Se acabó la tierra plana en Google Maps, al menos en su versión de escritorio, puesto que, aunque hasta ahora no te hayas fijado, la aplicación de cartografía de Google no usaba la proyección de la tierra esférica de forma general, ya que esta solo estaba disponible en la versión alternativa de Google Earth. Ahora la compañía ha cambiado el diseño de su aplicación de Mapas y dejará de usar la proyección plana de la tierra y pasará a una esférica, mucho más acorde a la realidad.

Y es que pese a que para la lectura cartográfica la proyección de la tierra plana es más conveniente a la hora de ver el mapa completo de una vez, lo cierto es que no es la más precisa de las disponibles. El "mapa" completo de la tierra proyectado de forma plana data de 1569 y es lo que se conoce como la proyección de Mercator. Esta es la que se ha venido utilizando puesto que, con tecnología de la época es la que permitía trazar rutas náuticas con líneas rectas e ininterrumpidas mucho más convenientes para la navegación y el transporte.

https://twitter.com/googlemaps/status/1025130620471656449

La proyección de Mercator, la que hasta ahora usaba Google Maps y con la que hemos crecido, es la culpable de que muchas personas tenga una concepción errónea de la superficie real de algunas regiones, puesto que al disponer sobre una superficie plana de la Tierra, que es esférica, se cambia el tamaño de las áreas en latitudes más altas, haciendo que las regiones más cercanas a los polos parezcan más grandes de lo que realmente son, en relación con las masas de tierra más cercanas al ecuador.

De hecho, la proyección de la superficie es tan errónea que, sobre la proyección de Mercator, Groenlandia parece igual de grande que Africa cuando en realidad ocupa catorce veces menos superficie sobre la Tierra:

A partir de ahora, Google usará la proyección esférica de la Tierra, eliminado de un plumazo la percepción errónea que nos genera la proyección de Mercator, pese a que es mucho más sencilla de utilizar al disponer un mapa sobre una superficie plana. Eso sí, este cambio no supone más que una proyección más pura de la realidad de la Tierra, sin que afecte a las distancias, o a ningún otro aspecto cartográfico de los que hace gala Google Maps.