Finney es el dispositivo con el que Sirin Labs vuelven a la carga tras un tiempo de ausencia en el que, entre otras cosas, han creado una criptomoneda propia con el que financiar este proyecto –y con un éxito razonable-. Este smartphone es otro producto que, si bien no será tan polémico como el anterior, tampoco se encuentra dirigido al amplio espectro del mercado.

Se trata de un teléfono, igual que el HTC Exodus, enfocado al blockchain y las divisas virtuales, prometiendo un entorno seguro para realizar las operaciones y gestiones correspondientes con estas sin que el usuario se pueda ver expuesto en ningún momento. Algo que suena muy bien sobre el papel pero que cuenta con ciertos matices –como estar enfocado al intercambio y uso de la moneda virtual de la propia compañía– que reducen el atractivo del terminal y que, muy probablemente, conviertan su venta en algo anecdótico, como ya ocurrió con el Solarin de 15.000 dólares.

Un teléfono diferente que podría ser uno cualquiera

Sirin Labs dispone como principales bazas para captar la atención del usuario la retahíla de palabras relacionadas con el mundo de las criptodivisas, que esgrimen en su web como elemento para afianzar el carácter de este terminal, y el uso de un sistema operativo propio bautizado como Sirin OS que es, en realidad, una versión "ultrasegura" de Android. De hecho, el terminal vendrá con las aplicaciones de Google básicas por defecto, así como con Play Store. Dispondrá, eso sí, de una tienda de aplicaciones propias centrada en el entorno blockchain.

Las especificaciones del terminal son correctas, pero ni estas ni su aspecto suponen, ciertamente, un alarde de características diferenciadoras para el sector premium al que está enfocado. Tras la pantalla de 6 pulgadas –con notch, claro está– se encuentra el Snapdragon 845 de Qualcomm, 128 GB de almacenamiento externo expansibles hasta los 2 TB y 6 GB de RAM. Cuenta además con una cámara trasera de 12 megapixeles, una delantera de 8 MP y una batería de 3.280 mAh con carga rápida de hasta el 50 % de su capacidad en media hora.

El teléfono, aseguran desde la compañía, cuenta con un triple sistema de autenticación compuesto por la huella dactilar, el patrón de desbloqueo y un sistema de reconocimiento de patrones de comportamiento. Dispone además de una segunda "pantalla segura" que se muestra al desplazar la parte superior de la carcasa trasera y que únicamente sirve para realizar transacciones de criptomonedas.

Finney vuelve a mostrar que lo extravagante (y algo de oportunismo) es algo que está mezclado en el ADN de Sirin Labs, aunque habrá que esperar hasta su lanzamiento para poder dar un veredicto final del terminal. Este será el próximo mes de noviembre a un precio de 999 dólares.