La actitud desafiante y, a la vez, divertida de Tony Stark fue el fundamento principal del éxito detrás de la primera película del Universo Cinematográfico de Marvel (MCU), Iron Man. Los cuatro guionistas se llevan buena parte del crédito, pero todos sabemos que la actuación de Robert Downey Jr. fue esencial.

Diez años después del estreno de la laureada cinta, el presidente de Marvel Studios, Kevin Feige, ha revelado (a través de una entrevista para Deadline) un hecho curioso acerca de la realización de Iron Man que dice mucho acerca de la gran influencia que ejerció Downey Jr. sobre el MCU.

Rememoremos el hilarante final del filme: Tony Stark se prepara para una conferencia de prensa en la cual debe explicar los sucesos que tomaron lugar en las instalaciones de su compañía (su épica batalla con el antagonista principal). Tiene preparada una respuesta diplomática para acabar con toda controversia, que va acompañada de una coartada diseñada por el equipo de Shield y supervisada por el agente Coulson. Una reportera comienza a cuestionarlo, lo que lo pone a pensar, hasta que decide exclamar, de una vez por todas, "Yo soy Iron Man". De ahí pasamos directo a los créditos de la cinta.

Resulta que tal revelación no estaba en el guion. Los realizadores planeaban apegarse a los cómics, en los que Tony Stark pasa varios años en actividad superheróica antes de revelar al público su verdadera identidad. Robert Downey Jr. improvisó la famosa frase, lo cual le encantó a Jon Favreau. Repitieron la toma con ese final alternativo, sabiendo que, probablemente, sería cortado en la sala de edición.

Sin embargo, a Kevin Feige le encantó la idea. Buscaba experimentar con el objetivo de saber cuál sería la reacción del público si los cineastas de Marvel se atrevían a alterar sucesos canon de los cómics originales. Después de todo, no quería que su estudio cinematográfico se encargara de copiarse completamente de las historietas, sino que creara sus propias historias únicas. El experimento resultó exitoso, a los fanáticos les encantó la revelación inesperada, sobre todo porque encaja perfectamente con la personalidad de Stark.

"Ese éxito nos inspiró a confiar por completo en nosotros mismos para encontrar un equilibrio entre mantenernos fieles a los cómics y realizar nuestros propios cambios y evoluciones de las historias originales", Kevin Feige.

El hecho de contratar a Robert Downey Jr. para interpretar un papel tan importante fue una arriesgada apuesta. Nadie quería darle trabajo en ese entonces debido a sus escándalos fuera de los sets de filmación. Jon Favreau (director de Iron Man) fue el único en defenderlo, exigiendo que le dieran la oportunidad de audicionar para el papel.

Lo que sucedió fue impresionante, el personaje de Tony Stark también tenía un historial de adicciones y escándalos similar. Por tanto, el actor se sirvió de ese trasfondo para encontrar inspiración. El resultado: una interpretación magnífica que lo catapultó al estrellato y dio inicio a la brillante trayectoria del MCU.