En el Festval de Sundance, fue una de las películas de terror que marcaron la diferencia. Para los más miedosos, provocó que se salieran de la sala, para los fans del género, se ha considerado una de las películas más estremecedoras de todos los tiempos. El Legado del Diablo (Hereditary) se estrena este viernes 8 de junio en Estados Unidos y México para que todos podamos valorar por nosotros mismos si la fama que le ha precedido en los últimos meses es merecida.

Para Ari Aster, esta película será su debut, aunque la presunta inexperiencia del director puede acabar con un destino parecido al caso de John Krasinski, quien obtuvo con su primera producción de A Quiet Place el reconocimiento de la crítica y los espectadores. El ambiente que Krasinski consiguió crear a través del silencio, Aster lo ha hecho de una manera mucho más inquietante y personal: la familia después de la muerte de un ser querido, en el caso de Hereditary, de la madre de Annie Graham (Toni Collette).

El duelo por esta muerte irá teniendo consecuencias en la relación de la protagonista con su marido (Gabriel Byrne) y sus dos hijos (Alex Wolff y Milly Shapiro). En este punto, se hacen visibles las influencias claras de clásicos del cine de terror como Rosemary's Baby y Do Not Look Now aunque, según destacó el director en entrevista con The Verge, su intención es ir todavía más allá. "Quería hacer una película seria sobre la pena y el trauma que funcionó como un drama familiar vívido. Quería hacer un drama que se convirtiera en una pesadilla, de la misma manera que la vida puede terminar sintiéndose como una pesadilla cuando ocurre un desastre".

El poder de la herencia de padres a hijos será lo que convertirá a lo que empieza siendo una película sobre un problema familiar en una de terror. Ari Aster ha sido el creador de la historia, por lo que no es de extrañar que se haya basado en experiencias personales para llevarla a cabo. "Esta fue una película muy terapéutica para escribir y para hacer, reconoció el director, "los sentimientos detrás de la película eran muy personales". A pesar de que los hechos que ocurren en El Legado del Diablo no están basados en hechos reales, sí han podido estar influenciados por momentos en su vida.

La producción empieza como muchas otras de terror, con una muerte, aunque en este caso el desarrollo es completamente diferente al de otros proyectos similares. La interpretación de Toni Collette, que ha sido reclamada para una nominación al Oscar a Mejor Actriz, se basa en cómo lidia con la muerte de su madre, sobre la que descubre varios aspectos inesperados como su relación con rituales satánicos y amigos secretos.

A partir de este momento, El Legado del Diablo dejará de ser un drama familiar para incluir escenas con sesiones de espiritismo, cadáveres carbonizados y una familia inquietante, sobre todo por parte de la hija pequeña, Charlie, y su afán por los dibujos macabros y cortar las cabezas de los pájaros con unas tijeras.

El objetivo, según Ari Aster, es "molestar a las personas en un nivel profundo" con la tensa e inquietante relación entre los familiares y lo que les acecha.

Por otro lado, Annie dejará entrever la situación familiar a través de su afición por las casas de muñecas. En el diseño de las habitaciones y las personas que habitan en ella se añadirá un simbolismo sobre el entorno real y las experiencias traumáticas que ha sufrido la protagonista a lo largo de su vida. "Las miniaturas me parecieron una potente metáfora de la situación de la familia", afirmó Aster.

Hereditary ha recibido hasta ahora muy buenas críticas y ha sido descrita como El Excorcista de la nueva generación. En Rotten Tomatoes, ha alcanzado una aprobación del 94%.

En resumen, la película dirigida por Ari Aster toca temas tan delicados como el miedo a lo que se puede heredar de los padres, sobre todo las enfermedades mentales y en cómo un trauma tiene el poder de transformar. De esta manera, el drama familiar convertido en terror no utiliza solamente recursos comunes dentro del género, sino que pone a colación una problemática muy poco comentada y que puede abrir más de una herida.

Estos aspectos es lo que hacen de El Legado del Diablo una película de terror que, más allá de los sustos y la sangre para estremecer a los espectadores, lo consigue a través de una experiencia desgarradora, inquietante con la que más de una persona puede sentirse identificada.