Tras haber arribado en 2004 a Marte, el robot Opportunity de la NASA enfrenta una de las peores adversidades que tenido hasta ahora: una tormenta de polvo que amenaza sus comunicaciones con la Tierra de forma permanente. La tormenta de polvo que se empezó a formar desde el 3 de junio es ya tan intensa que parece casi de noche, de acuerdo con una fuente de la NASA familiarizada con el asunto, según recoge The Verge.

Lo anterior ha impedido que la luz del Sol alcance los paneles solares del Opportunity, los cuales generan la energía con la que carga su batería interna. Por tal razón, el robot está usando sus reservas de batería y existe la posibilidad de que el voltaje sea demasiado bajo y no pueda comunicarse con los ingenieros en la Tierra durante el resto de la tormenta.

La amenaza de un fatal enfriamiento

A falta de luz solar, una de las cuestiones que también le preocupa a los científicos e ingenieros de la NASA es si el Opportunity se está enfriando demasiado durante la tormenta de polvo.

Con tan solo moverse un poco cada día puede calentar su batería lo suficiente como para funcionar en el gélido ambiente de Marte, pero si las reservas son demasiado bajas, corre el peligro de no poder realizar movimiento alguno por el resto de la tormenta. Si bien cuenta con calentadores que pueden proporcionar la calidez necesaria en caso de que la temperatura de la batería baje demasiado, también necesitan energía para funcionar.

A medida que el Opportunity haga mayor uso del almacenamiento de la batería, entrará en el llamado "modo de baja potencia", en el que funciona con un piloto automático que permanece apagado la mayor parte del día y solo despierta durante ciertas ventanas de tiempo predefinidas para escuchar los comandos de la Tierra.

Comunicaciones en peligro

Según la fuente de la NASA contactada por el medio estadounidense, los ingenieros creen que, por ahora, el robot todavía no llega al "modo de falla de baja potencia". Sin embargo, cabe la posibilidad de que la potencia haya disminuido a tal grado que se saltara por completo el modo de falla y haya entrado directamente en un apagón gradual.

De ser esa la situación, hay dos posibilidades. La primera, que no se comunique por un tiempo y, la segunda, que solo se comunique esporádicamente cuando reúna suficiente energía durante períodos de tiempo más largos.

En el peor de los casos, si pierde la comunicación con la Tierra, los ingenieros de la NASA no tendrán forma de averiguar en qué tipo de condición se encuentra el Opportunity. Si hace demasiado frío, puede estar en peligro de romperse. En 2010, las bajas temperaturas causaron que el gemelo de Opportunity, el Spirit Rover, dejara de funcionar en Marte.

Cabe destacar que el autómata lleva 14 años cuando su misión original era de tan solo tres meses y ya en 2007 sobrevivió una tormenta de polvo en el planeta rojo. Sin embargo, aquella ocasión no fue tan fuerte como la de ahora.

La actual tormenta podría ir creciendo de tamaño y eventualmente abarcar casi todo el globo marciano. De ser así, podría durar hasta un mes o más, como aquella tormenta de 2007.

Por el lado positivo, el Opportunity se encuentra cerca del ecuador en Marte, donde el verano está por comenzar. Además, estas tormentas también pueden actuar como una gran manta atmosférica y absorber el calor del Sol, lo que calentaría al planeta rojo.

Ante este panorama, la NASA ha pedido ayuda a Deep Space Network, un sistema global de antenas de comunicación, para escuchar mejor las transmisiones del robot. No obstante, los científicos no tienen de momento más opción que esperar a que la tormenta pase para comprobar el estado en el que finalmente se encontrará el androide