Con el paso de los años, los navegadores web se han convertido en aplicaciones muy robustas que van más allá de ser simples medios para visualizar contenido en internet, y que incluso pueden expandir sus funcionalidades con la ayuda de extensiones. Google Chrome es ahora mismo el navegador más popular que existe, por ello es interesante y necesario conocer su funcionamiento para aprender a sacarle el máximo provecho posible, sin que esto interfiera con el rendimiento de tu ordenador.

Si bien es cierto que con cada actualización Google ha hecho lo posible por disminuir el uso de memoria RAM y CPU, nosotros como usuarios también tenemos la oportunidad de realizar ciertas tareas que permitan que nuestro equipo siga funcionando sin ningún tipo de problema. Antes es necesario explicar cómo funcionan las pestañas y extensiones en el navegador de Google.

Google Chrome no es precisamente el navegador más ligero, cualquier tarea que realicemos dentro de él ocupará memoria RAM y CPU, éste último teniendo mayor interferencia con el consumo energético. Imagina la memoria RAM como tu maleta personal, tiene un espacio limitado que puedes ir ocupando con diversos objetos, todos con diferente tamaño y peso. En determinado momento esa maleta se llenará y ganará un peso que probablemente ni tú mismo podrás cargar con facilidad, todo dependerá de lo que guardaste en su interior.

La RAM de tu ordenador funciona de una forma bastante similar al trabajar con navegadores web (y casi cualquier aplicación). Cada pestaña y extensión que uses está ocupando espacio en la memoria, y si tienes demasiadas abiertas podrías generar que se sature a tal punto que el equipo actúe como una auténtica tortuga. ¿Notas que tu computadora va demasiado lenta? Revisa el navegador, muy probablemente es la raíz del problema.

Afortunadamente, Chrome nos proporciona un panel de tareas donde podemos verificar el uso de RAM y CPU de cada pestaña y extensión en uso, pudiendo así verificar cuáles son aquellas que están consumiendo un mayor número de recursos. Para acceder al panel mencionado, bastará con hacer clic en el botón de los tres puntos ubicado en la esquina superior derecha del navegador. Al hacer clic se desplegará un menú con diversas opciones donde podremos encontrar "Más herramientas" y, finalmente, "Administrador de Tareas".

Una vez abierto el panel, verás algo como lo siguiente:

Podrás identificar un panel con hasta cinco columnas, siendo la primera de ellas la que nos dirá las pestañas (identificadas por el sitio web) y extensiones que tenemos activas en ese momento. Debajo de cada sitio web podrías observar una serie de enlaces que no muestran ningún ícono para identificarlos y que también utilizan recursos, no te espantes, son subprocesos ligados a la web que mantienes abierta. A su derecha observamos la columna de "Espacio en Memoria" y CPU, que son las que nos interesan en este artículo. Al hacer clic en cualquier de los títulos de estas columnas podrás apreciar que el panel ordenará de mayor a menor (o viceversa al hacer clic nuevamente) las pestañas y extensiones que más memoria RAM o CPU consumen.

De esta forma nos daremos cuenta cuáles son esos sitios web y extensiones que no tienen piedad alguna en llevarse los recursos del equipo. Como mencionamos anteriormente, el consumo de CPU también es importante, pues está relacionado con el consumo energético del ordenador. Si tienes un equipo portátil, la pestaña que más consume CPU también es muy responsable de la duración de tu batería. El administrador de tareas de Chrome nos permitirá cerrar las pestañas y extensiones que deseemos al hacer clic en las mismas y después presionar el botón de "Finalizar proceso".

Recomendaciones

Te recomendamos que realices el ejercicio de abrir en cada pestaña los sitios que sueles visitar constantemente durante el día y tú mismo verifiques cuáles son aquellos que más recursos utilizan.

Es muy sencillo decir que la mejor opción es actualizar el ordenador con más memoria RAM, lo cual implica un gasto, pero con lo que cuentas actualmente también puedes realizar una buena gestión de pestañas y extensiones para evitar problemas de lentitud. Elimina todas esas extensiones que no sueles utilizar, ya que siguen consumiendo recursos aunque no se encuentren en uso.

Cierra esas pestañas que no estás utilizando. Si necesitas de su información para momentos posteriores en el día o para otra ocasión, lo mejor es que utilices servicios de bookmarking como Pocket o Raindrop, incluso puedes utilizar el gestor de marcadores que ya incluye Chrome y que se sincroniza con tu cuenta de Google.

Otra opción es hacer uso de OneTab, una de las mejores extensiones de Chrome. Con ella podrás agrupar todas las pestañas que tienes abiertas en una sola, al alcance de un clic. OneTab se encargará de organizarlas por fecha para que nunca pierdas la organización de tus pestañas.

Existen una amplia variedad de opciones que podemos utilizar para ahorrar recursos en el ordenador, prueba la que más te guste o con la que te sientas más a gusto, pero siempre dale su debida importancia a la gestión de pestañas y extensiones al navegador, pueden ser la clave para mantener un buen rendimiento en tu ordenador.