Tras un prolongado debate —y un aluvión de críticas por parte de las empresas tecnológicas y los ciudadanos—, la FCC anunció este martes que la neutralidad de la red morirá definitivamente el próximo 11 de junio.

El Senado estadounidense podrá revocar la decisión de la FCC durante la próxima semana, pero todo apunta a que los senadores darán luz verde a la operación.

Con este movimiento, la Comisión Federal de Comunicaciones acaba con las reglas del internet libre que Obama fijó durante su mandato en la Casa Blanca.

Ahora los proveedores de internet (AT&T, Verizon, etc.) podrán bloquear o disminuir la velocidad de determinados servicios o páginas web. Esto afecta seriamente al negocio de empresas tecnológicas como Facebook o Google, que tendrán que negociar con las operadoras para perjudicar la experiencia de uso de sus servicios.

La muerte de la neutralidad de la red también juega en contra de la libertad de mercado. Los futuros servicios emergentes tendrán que negociar con las operadoras para ofrecer una experiencia de uso similar a la de sus competidores. De lo contrario, la balanza caerá en su contra.