Uber/ Claudio Riccio

Los problemas de Uber en la mayoría de ciudades a las que llega no son una novedad. El reto de la regulación, los conflictos con los taxistas y la acogida de los habitantes son algunos de los aspectos con los que la plataforma tiene que hacer frente. Tampoco es una novedad que, en más de una ocasión, los problemas con los taxistas han llegado a las manos. Sin embargo, Turquía ha dado un paso más allá en la guerra contra Uber y la Unión de Taxistas de Estambul está poniendo toda la carne en el asador para conseguir que el servicio de transporte privado se prohíba en la capital.

İrfan Öztürk, jefe del grupo de taxistas de la capital turca, ha afirmado que Uber es una organización terrorista y que los usuarios de la aplicación son traidores a la nación. "Uber fue fundado en San Francisco. Ese es el lugar donde los traidores que disparan y matan a mis soldados en Afrín se reproducen. Tanto los que usan Uber como los que conducen vehículos Uber son traidores ", agregó Öztürk, según recoge el medio Hürriyet.

Las protestas contra Uber bloquean las entradas a París

Afrín es la ciudad en el norte de Siria que fue conquistada por Turquía y el Ejército Libre Sirio (ELS) el pasado mes de marzo dentro del conflicto entre el país gobernado por Recep Tayyip Erdoğan y el Partido de los Trabajadores de Kurdistán. Anteriormente, Afrín estaba dominada por las milicias kurdas, las cuáles cuentan con el apoyo de Estados Unidos.

En este contexto, el jefe de la Unión de Taxistas de Estambul ha convertido el problema con Uber en un argumento más para ahondar en el conflicto que enfrenta a las personas que reclaman la independencia del Kurdistán o cierta autonomía sobre Turquía. Más allá de considerar a la empresa un traidor a la patria, Öztürk destacó:

Uber es igual al PKK [Partido de los Trabajadores de Kurdistán], Uber es igual a DAESH. Es oficialmente un grupo terrorista ... Es un ladrón global.

Las duras declaraciones contra Uber se suman a los retos de seguridad a los que la empresa tiene que hacer frente. La tensión entre los conductores de Uber y los taxistas ha ido más allá de enfrentamientos violentos y, el pasado mes de marzo, dispararon contra un coche de Uber en la ciudad.

"Trabajo con el temor de ser agredido físicamente por los taxistas todos los días", dijo un conductor de Uber en Estambul a Bloomberg después de que se reportaran diversos casos de violencia. En algunos casos, los taxistas se hacen pasar por clientes para asaltar a los conductores de Uber o pegarles. Por su parte, la empresa señaló en un comunicado que están consternados "por la violencia y estamos haciendo todo lo posible para apoyar a los conductores".

En la capital de Turquía trabajan más de 5.000 conductores de la plataforma. Su integridad física está en peligro, así como su futuro en la compañía. Las asociaciones de taxis han presentado varias demandas argumentando que la aplicación viola la ley y fomenta la competencia desleal. El tribunal de Estambul está considerando los dos casos presentados y el veredicto se presentará en los próximos meses.

Mientras tanto, los taxistas se han manifestado en varias ocasiones con carteles en los que escribieron frases como "No queremos al ladrón global Uber".

El servicio de transporte privado en la capital es más caro que los taxis tradicionales pero, a pesar de ello, cuentan con clientes en la ciudad. Las mujeres están a favor de la aplicación por sentirse más seguras sabiendo el nombre y la matrícula del coche en el que van a viajar. Por otro lado, muchos ciudadanos de Estambul han criticado el mal servicio que prestan los taxistas.

Uber cuenta con el apoyo de muchos turcos en la capital que utilizan el servicio aunque el conflicto con los taxistas puede convertirse en insostenible si las autoridades no hacen algo para frenarlo. Mientras tanto, el gremio en Estambul va a por todas y el odio hacia la plataforma es tan grande que ha pasado de convertirse en un servicio de transporte privado a un grupo terrorista y sus conductores en traidores al país.